Desocupación comercial, otra preocupación del sector

“En las principales provincias del Interior del país, como Santa Fe, Córdoba y Mendoza, la desaceleración económica impacta sobre todo en los comercios más chicos y alejados de los centros comerciales. En las calles top están las grandes firmas que tienen mucha espalda, generalmente todas de Buenos Aires, y pueden soportar una baja en las ventas”, expresa un artículo periodístico publicado por Ieco de Clarín el domingo pasado.
“En Mendoza, por caso, las calles principales de la capital son las cuatro cuadras de la avenida San Martín, entre la peatonal y Las Heras; las dos primeras cuadras de la calle Espejo y la peatonal, a lo que se suman los shoppings, que están a no más de diez minutos de la zona céntrica. En Córdoba, la actividad comercial se está descentralizando, producto de las subas de impuestos. Sin embargo, el grueso de la demanda se moviliza tradicionalmente hacia el centro, donde muchas tiendas están en un momento de cambio”, agrega el informe.

Este fenómeno es denominado “desocupación comercial”, en donde grandes locales, fuera del radio céntrico comercial, deciden cerrar sus persianas producto de los altos impuestos, de las trabas a las importaciones que afectan a algunos de sus productos centrales, y las cargas salariales en aumento; todo en un contexto de inflación y de inminente decrecimiento de la economía y una baja considerable del consumo.

Algunos de estos comercios logran reubicarse en zonas más alejadas o intentan incorporarse a calles transitadas, aunque alejadas.

“A diferencia de la Capital Federal, las principales ciudades del interior del país todavía no tienen tan desarrollado un circuito de múltiples arterias comerciales diseminadas por los barrios. La demanda de los locales comerciales más cotizados, entonces, se concentra en el centro de cada uno de esos distritos y van perdiendo valor a medida que se alejan de las principales calles y avenidas” ”, expresa el informe de Ieco.

La misma situación en Zárate

Todo este fenómeno, consecuencia de la coyuntura económica nacional, también está impactando en ciudades industriales y comerciales como Zárate. No es necesario recurrir a estadísticas inexistentes de cámaras comerciales para darse cuenta que, respecto al aspecto inmobiliario descripto, también sucede lo mismo en nuestra ciudad.

Las bajas en las ventas, producto de una merma en el consumo, obliga a sus comerciantes a alejarse del Centro, a buscar otros locales para minimizar sus gastos fijos; con quizás la desventaja de tener menos presencia policial en la calle en el horario de comercio. Hoy en día, muchos comerciantes también acarrean con importantes presupuestos en materia de seguridad, como la contratación de personal de vigilancia, el mantenimiento de un sistema de alarmas y de cámaras.

Este contexto fue descripto anticipadamente por los comerciantes hace un mes atrás, por lo que ahora se suma también este fenómeno de la “desocupación comercial”, como un fusible de aquellos comerciantes que, literalmente, abandonan la actividad o deben reubicarse obligadamente en zonas más alejadas, en locales más chicos y hasta con menos personal.

Desde el Centro de Comercio e Industrias todavía no ha habido respuestas oficiales al respecto de la crisis y la posibilidad concreta de los comerciantes de prorrogar vencimientos de impuestos, tal cual lo pidieron en el “cortinazo” del mes pasado. No obstante dicha cámara, sabiendo esta realidad, tiene en carpeta realizar “shoppings a cielo abierto” fuera del radio céntrico para promocionar otras zonas comerciales fuera de la calle Justa Lima, 19 de Marzo, Almirante Brown y sus aledañas. Privilegiar zonas en barrio España y en Villa Massoni mediante esta propuesta comercial exitosa llevada a cabo en varias oportunidades en el Centro. Sin embargo aún no hay fechas concretas para el desarrollo de estas iniciativas.

Según volvieron a anunciar los comerciantes, el correr de los meses profundizará esta situación que hoy ya caratulan de “preocupante”.

Comentá la nota