Hay 5,4 millones de personas sin trabajo; Merkel apoyó ayer las reformas de Rajoy
MADRID.- El creciente desempleo en España sigue sin encontrar su freno y volvió a marcar ayer un nuevo récord: ya uno de cada cuatro españoles ha quedado al margen del mercado laboral.
La desesperante falta de trabajo fue reconocida ayer por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que adelantó las principales cifras del último informe sobre desocupación. En total, son 5,4 millones los desocupados, cerca de 100.000 más de lo estimado hasta esta semana por el gobierno de Mariano Rajoy.
"Esta es la peor de las caras de la crisis actual. Esta cifra ha hecho perder la confianza al conjunto de los 47 millones de ciudadanos que viven en España", afirmó el funcionario, tras aclarar que la nueva cifra de desempleo corresponde a diciembre pasado, cuando aún era presidente del gobierno el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.
El informe, que será difundido oficialmente hoy, revela un pico de crecimiento de la desocupación que supera incluso las previsiones más pesimistas. Si se tiene en cuenta el último dato conocido, que fue publicado en octubre pasado (4,98 millones), el número de desempleados aumentó en más de 400.000 personas en apenas dos meses.
Sin embargo, Rajoy, que asumió la presidencia en la última semana de diciembre, recibió ayer en Alemania un fuerte respaldo a su plan de ajuste, durante una reunión con la canciller Angela Merkel, que no dudó en considerar la receta presentada por el mandatario español como la herramienta adecuada para generar empleo, aunque dejó entrever que probablemente no lo haría en el corto plazo.
Merkel, que recibió a Rajoy en Berlín, elogió sin reservas los planes de reforma laboral del nuevo gobierno conservador y su promesa de reducir el déficit público. Y como guiño a su invitado, no dudó en comparar la situación de España con la de la Alemania de 2005, que también llegó a tener cinco millones de desocupados, una cifra que llevó tiempo reducir.
"Antes de que asumiera ese año [2005] mi predecesor en el cargo, Gerhard Schröder, llevó también a cabo una reforma laboral controvertida. Pero el problema del desempleo no se resolvió rápidamente, sino que pasaron entre dos y tres años para que se vieran los efectos de esa política", declaró Merkel.
Compromiso
La canciller alemana también se mostró decidida a premiar el compromiso de Rajoy con las políticas de ajuste y austeridad pedidas por Alemania a todos los países de la Unión Europea (UE).
En un gesto que fue especialmente valorado por el gobierno español, Merkel aprobó la propuesta de Madrid de utilizar los excedentes de los fondos estructurales de la UE en la inversión directa para la creación de empleos.
En este sentido, buscó dar muestras de confianza hacia España sobre la correcta utilización que el gobierno haría de esos fondos, aunque sólo tras poner a su país nuevamente como ejemplo.
"Hoy Alemania tiene menos de tres millones de desocupados. Pero esto no sucede porque seamos mejores, sino porque pusimos en marcha las reformas necesarias, invertimos en innovación y apoyamos a las pymes", insistió.
Sin embargo, el estrecho alineamiento de Rajoy con la fórmula alemana para combatir el desempleo recibió fuertes críticas en España, en especial desde los sindicatos.
Ignacio Fernández Toxo, secretario general de las Comisiones Obreras (CCOO), sugirió que la permanente influencia de la canciller alemana juega en contra de la recuperación de la postergada economía española.
"Si el gobierno de Angela Merkel no atosigase tanto a nuestra economía, probablemente ya habríamos ingresado en la senda del crecimiento y de la reducción del paro [desempleo]", dijo el líder sindical.
Así, Toxo tomó distancia de las críticas que la canciller formuló sobre de la actual legislación laboral española, a la que Merkel responsabiliza por el alto desempleo, y culpó, en cambio, a las exigencias de Alemania de reducir el gasto y el déficit sin medir las consecuencias..



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