La CCC desnudó la interna del socialismo

Tras abonar un encontronazo con la Municipalidad que no pasó desapercibido, el gobernador Hermes Binner le pidió ayer a la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, una audiencia para tratar el reclamo de inclusión en el plan Argentina Trabaja de parte de la Corriente Clasista y Combativa (CCC). En tanto, y luego de una reunión en la que se consensuó realizar una solicitud conjunta a la Casa Rosada, la organización dejó en suspenso los cortes de calle. Aunque mantendrá el acampe en la plaza Pringles, que lleva dos semanas.
   Binner le envió una carta a Kirchner en la que expresó su preocupación por “el reclamo de diversas organizaciones sociales, principalmente en Rosario”, cuya respuesta “excede la órbita del gobierno provincial”.

   El jefe de la Casa Gris recordó que el plan fue solicitado “en reiteradas oportunidades a través del Centro de Referencia” de la cartera a cargo de Kirchner. Y destacó las gestiones “personales” del ministro de Desarrollo Social provincial, Pablo Farías, durante un encuentro con el subsecretario de Ingresos Sociales nacional, Aldo Marconetto.

   Sobre estas tratativas, en el Palacio de los Leones sintonizaron con Binner. Aunque, pocas horas antes, ambas administraciones socialistas habían protagonizado un inédito cruce público en el que, más allá de las desestimaciones ensayadas (y las que vendrán), tallan distintas percepciones del conflicto y una interna pocas veces superficial.

   Lo cierto es que la impronta blindada del partido socialista parece debilitarse con la proximidad de la disputa doméstica por el sucesor de Binner en el sillón del brigadier Estanislao López.

   Dos interrogantes del gobernador crisparon al equipo de Miguel Lifschitz: “¿Con qué cara puedo pedir que desalojen un corte cuando al lado pasan los camiones cargados de soja para el exterior? Si entramos en eso, es un enfrentamiento entre ricos y pobres, ¿y dónde está el límite?”. El Palacio de los Leones viene de recurrir a la Justicia por la protesta.

   La réplica fue del secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado, quien señaló que “la provincia tendrá que intervenir y dar respuestas, ya que cuenta con recursos”.

   Otros socialistas aludieron, en voz baja, a un diagnóstico erróneo de la Casa Gris. E insistieron en que, por una metodología que la diferencia del resto de las organizaciones, la CCC renovará sus demandas una vez satisfecha la actual.

   Paralelamente, y con la mediación del Colegio de Abogados de Rosario, la corriente liderada por Eduardo Delmonte se reunió con funcionarios provinciales y municipales (faltaron los representantes del Arzobispado y de la Nación). Acordaron realizar el miércoles un encuentro junto a otras organizaciones para encarar un reclamo conjunto en la Capital Federal.

   Por lo pronto, la CCC de Rosario, que también fue denunciada ante la Justicia por el bloqueo de un convoy de pasajeros del Nuevo Central Argentino (NCA) en Juan José Paso y las vías y por Benito Roggio tras los cortes en Circunvalación, se sumará hoy a una marcha en la ciudad de Buenos Aires.

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