El subsecretario de Gobierno, Luis Bravo desmintió que la comida que se sirve en el Servicio Penitenciario sea de mala calidad y aseveró que “no se cambiará la ración de comida por dinero en efectivo”. La desmentida del subsecretario se debe a que un grupo de agentes no retiran la comida que es entregada por la empresa Shonko a los agentes, medida que rige desde el 20 de julio.
“El Servicio Penitenciario tiene más de 980 efectivos, y son 80 los que se encuentran quejándose de la comida que se provee, con el fin de convertir lo que se invierte en alimentos, en dinero en efectivo. Algo que no está previsto por el momento porque existe un compromiso asumido por la provincia con una empresa, y el Gobierno Provincial cumple con los compromisos asumidos”, dijo Bravo.
El funcionario aclaró que otras de las especies vertidas por el personal penitenciario que daba cuenta de que se había sancionado a un agente por no querer ingerir los alimentos. “Eso no es así. La sanción llegó hacia un efectivo debido a que este no permitía que sus compañeros retiren la porción diaria que les corresponde”. Aludió luego que “el monitoreo de la comida que se sirve en las Unidades Penales de la provincia es constante y celoso, porque una de las prioridades de esta gestión es el bienestar del personal. El menú que se sirve cumple con el valor proteico y calórico, atendiendo la estación en la que se está. Asimismo la Jefatura del Servicio, por instrucción del Ministerio de Gobierno, realiza periódicamente inspecciones sorpresas en el horario que se trata la comida a los penales, para asegurarse que los alimentos estén en óptimas condiciones.
Comentá la nota