El vicegobernador Luis Alberto Campo rebatió al Frepam, que se había quejado porque interpretaba que hubo una suerte de ultimátum para que se aprobara el pliego de Enrique Luis Fazzini para juez en General Acha, a cambio que no se siguiera hablando del tema de los subsidios legislativos.
-¿Qué tiene para decir?
-Lo que ellos interpretan como un apriete, en mi opinión, es una invitación a reflexionar y abandonen cuestiones principistas. La oposición dice que hubo equivocaciones en el envío de los pliegos; que el Ejecutivo se equivocó porque no envió documentación importante y que estaba en el expediente; y después no tuvieron Fazzini mientras compartió como camarista con ellos, y a los que adhirieron y que habla de que había actuado correctamente.
Admitiendo que hubo error en la elevación, que los pliegos no vinieron completos, y en el tratamiento de los tiempos, porque adujeron que tenían poco tiempo para analizarlos; hay que considerar de todos modos que hay una necesidad de General Acha de contar con un juez. En esa jurisdicción se han dado casos de fallos que se produjeron después de cuatro o cinco años. Por eso me parece que hay que abandonar una cuestión principista, admitiendo los errores que ellos señalan, pero no se puede dejar a General Acha sin juez.
-¿Considera que hay reparos por el nombre que se propone?
-No. Por lo menos del diálogo que tuvimos no se desprende esto. Incluso más, los abogados de General Acha, encabezados por Odasso, elevaron una nota señalando que no se puede seguir teniendo a General Acha sin un juez. Pero no sólo eso, sino que allí se necesita crear un juzgado más; y hasta se da la circunstancia que la doctora Ruffini que estaba en esa jurisdicción ahora pasó a General Pico. ¿Entonces por qué agregar otro problema?
-¿Hablaría de un capricho del Frepam?
-Se lo digo de otra manera, no quieren abandonar una cuestión principista. Ellos dicen ya emitimos dictamen, dijimos en el recinto que no avalábamos y ahora no podemos volver atrás. ¡Caramba!, trabajamos en política, y tenemos la obligación de facilitar la gobernabilidad. Y como digo, nosotros estamos dispuestos a asumir el costo político de los errores que se pudieron cometer.
-En algún momento señalaron alguna falta de antecedentes de Fazzini.
-Sí, se habló de pocos antecedentes, pero hay que considerar que hubo dos documentos que el Ejecutivo no envió, uno del Superior Tribunal de Justicia y de otros camaristas que hablan de su buen desempeño. Hay antecedentes, y además hay que ver que hubo dos concursos anteriores desiertos, porque parece que no hay quienes quieran ir a General Acha.
-¿Cómo se consigue la mayoría especial en circunstancias como estas?
-Es la pregunta, claro, cuál es el principio de razonabilidad para destrabar la situación. Insisto, admitimos errores de procedimiento, pero no castiguemos a Fazzini, al que estamos exponiendo bastante, y permitamos que General Acha tenga el juez que le está haciendo falta.
-¿Pero usted le dijo o no a los presidentes de bloque lo que trascendió? Que se apruebe lo de Fazzini para terminar con el tema de los subsidios legislativos.
-Es un disparate total. Mienten, y mire cómo se lo digo, porque es un calificativo que podría llegar a la justicia. En la mesa estaban (Silvia) Petitti, (Juan Carlos) Scovenna (CC), Julio Bergués (Frepam), (Daniel) Lovera, yo y Mauricio Pascual, Sergio Roldán y, Pablo Maccione (los tres funcionarios legislativos). Qué voy a hablar ahora de los subsidios, si están todos s colgados en Internet.
-¿Pero el Ejecutivo presiona por el tema de Fazzini?
--No, el Ejecutivo no levantó el teléfono para hablar del caso Fazzini. Estamos preocupados por lo que pasa en General Acha, donde no sólo hay que nombrar un juez, sino además ampliar las competencias, solucionar el tema del edificio.
-¿No le parece que habría una incompatibilidad ética en eso de que los camaristas, que después serían tribunal de alzada si Fazzini fuera juez, vayan a hablar por él?
-Es un caso muy especial. No creo en eso, y me parece que actuaron con la mejor buena fe y con preocupación porque hace dos años que no hay juez allá.
-Lo mismo con los abogados. ¿No da para pensar que los que firmaron apoyando a Fazzini contarían después con su beneplácito como juez? ¿Quién va a querer litigar en contra de esos firmantes?
--No. Saben que en general no tengo buena onda con los abogados, pero sería hilar demasiado fino. Me parece que lo que manifiestan es una preocupación genuina.
-¿Por qué pasan todas estas cosas en diputados, por qué tanta sospechas, el tema de los subsidios...
-De verdad no lo entiendo. No hay nada que pudiera hacer suponer que los subsidios que algún legislador entregó mal cree este estado de cosas. Que cada uno se haga responsable. En lo que me corresponde se resolvió que desde ahora el Tribunal de Cuentas va a controlarlos. No sé cómo se va a recuperar el descrédito ganado por este tema. Por qué se disparó no lo sé... hubo un periodista que se puso a investigar y encontró lo que se publicó...
Con respecto al desempeño de la actual Cámara de Diputados, creo que no es culpa de estos legisladores. Antes los conflictos que se planteaban en el recinto eran políticos, y mejorar el funcionamiento es una deuda de la democracia con la sociedad. Lo que deberíamos hacer es hablar en términos que ayuden a superar todas estas cuestiones que se plantean.
Comentá la nota