A pesar del interés empresarial en sostener la actividad, acciones estatales y reclamos de los vecinos lograron torcer esa voluntad y MJ Materiales desarmó la planta que funcionaba en la calle Buenos Aires. La fábrica había sido clausurada varias veces.
"Por suerte, logramos lo que pedimos desde hace muchos meses. La hormigonera se fue. Dicen que a San Fernando. No lo sabemos. También dicen que van a instalar una más chica, pero no sabemos si es verdad o desde la empresa dejan correr ese rumor porque están indignados", sostuvo Alicia, una de las vecinas que batalló contra esa actividad que generaba un constante tráfico de camiones y un insoportable polvillo en el aire.
La vecina que capitaneó las quejas de la zona pidió agradecer "a la ex intendenta (Graciela) Rosso. Seguramente se equivocó en muchas cosas, pero en este tema actuó con firmeza. Y también queremos agradecer a las nuevas autoridades, porque ante cada exceso que realizaba la hormigonera, de inmediato se presentaban los inspectores. Ojalá ningún vecino sufra lo que nos pasó a nosotros, porque era muy injusto ver que todo se hacía sin reparar en las normas vigentes".
El desmantelamiento y la posterior mudanza de la hormigonera tienen, en todo un año de reclamo vecinal, una extensa lista de acciones que derivaron en el esperado final.
- La primera clausura efectuada sobre la hormigonera MJ Materiales fue realizada por el Municipio el 13 de abril del año pasado. En esa oportunidad, ante los reclamos vecinales realizados en oficinas de Atención al Vecino entre enero y marzo de 2011, la Dirección de Prevención Comunitaria se dirigió a Buenos Aires entre La Plata y Zapiola y labró un acta en la que constataron la existencia de la planta hormigonera y la carencia de habilitación. Por eso, se llevó adelante la primera clausura que, dos días después, fue confirmada por el juez de Faltas.
- El 3 de mayo de ese año, inspectores comunales constataron que esa prohibición había sido violada y reclausuraron la empresa. Según informaron, el Municipio no sólo verificó que la planta continuaba funcionando aún clausurada, sino que se comprobó "el proceso de carga del producto de la actividad en un camión "mixer" (tipo "trompo"). Ante esa situación, se procedió a la reclausura y se dio intervención a la Secretaría Legal y Técnica para que efectuara una denuncia penal.
- El 24 del mismo mes, la Dirección de Medio Ambiente intimó a los titulares de la hormigonera a que realicen el respectivo Estudio de Impacto Ambiental y la obtención del permiso de vertido de efluentes gaseosos a la atmósfera.
- En julio, y por vía judicial, los dueños de MJ Materiales fueron condenados por el Juzgado de Faltas al pago de una multa de 7.500 pesos.
- Luego de la apelación y el pedido de nulidad tramitado por el Juzgado Correccional 3 de Mercedes, la Justicia resolvió, a fines de agosto, "confirmar parcialmente la sentencia dictada por el juez de Faltas y en consecuencia condenar a los culpables a la pena de 2.180 pesos y la clausura de la hormigonera hasta tanto obtengan la correspondiente habilitación".
- El 26 de octubre, desde la Municipalidad volvieron a verificar el incumplimiento de la clausura. Esta vez, fueron inspectores de la Dirección de Ingresos Públicos los encargados de visitar la hormigonera. En su paso por el barrio Lanusse, volvieron a constatar la violación a la clausura que, en esa oportunidad, incluía también la extracción de las fajas que habían sido dispuestas con la reclausura de mayo. En esa inspección también se comprobó que la hormigonera había retomado sus actividades, por lo que volvió a ser clausurada.
- En noviembre de 2011, la entonces intendenta Graciela Rosso firmó un decreto (el 2.104) que determinaba un nuevo cese de las actividades en las instalaciones del barrio Lanusse, e instaba a la Dirección de Prevención Comunitaria a llevar adelante el procedimiento para efectivizar la clausura. En ese documento se argumentaba que MJ Materiales inició un trámite de categorización del establecimiento donde se fabricarían artículos de hormigón, cemento, yeso y fibrocemento, y puntualizaba que, en ese momento, los empresarios acompañaron una serie de elementos "pero no en forma completa de acuerdo a lo requerido por esta Municipalidad y según lo exige la legislación provincial".
Se mencionaba, además, que la hormigonera no contaba con el Certificado de Aptitud Ambiental, un "requisito obligatorio indispensable para que las autoridades municipales puedan conceder, en uso de sus atribuciones legales, las correspondientes habilitaciones industriales".
Fundamentalmente, el decreto firmado por Rosso en noviembre del año pasado expresaba la falta de habilitación de MJ Materiales y que su comienzo había carecido de "autorización administrativa", por lo que "se desarrolla sin el control y supervisión municipal y provincial exigida para este tipo de actividades industriales que establecen que deben ser sometidas a fiscalización estatal dado los riesgos contra el medio ambiente que puede acarrear la puesta en marcha de tales procesos".
A principios de noviembre de 2011, y luego de algunas clausuras a la hormigonera, Alejandro Peroni, uno de los dueños de MJ Materiales, había manifestado: "Nosotros no vamos a permitir más que por un operativo de prensa la empresa esté cerrada toda la vida. No nos dicen ni que sí ni que no. La empresa está perfectamente en condiciones de poder operar. Lo único que hacen es meternos frío. Ya me cansé del frío. No voy a dejar que la planta se estropee y mi negocio se funda, porque hay un operativo de prensa y hay alguien que no quiere ponerse los pantalones para decir si esto corresponde o no. Si no corresponde que me lo digan por escrito y saco la planta, y después sé lo que tengo que hacer".
Dos meses después, las instalaciones comenzaron a ser desmanteladas.

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