Varias calles y accesos importantes de la localidad de Laguna Naineck se anegaron con las últimas lluvias; la situación resaltó la desidia de los funcionarios comunales locales porque no son capaces de realizar las mínimas obras de desagües para que los vecinos dejen de convivir con esta situación cada vez que llueve en las últimas décadas.
Privilegiados
Las maquinarias del parque automotor naineckense tienen sus intensos usos en casos exclusivos para personas privilegiadas; los elegidos son los ?compañeros?, funcionarios, familiares y amigos del poder político justicialista.
Lo más llamativo es el favoritismo que tiene el jefe comunal local Néstor Díaz, hacia el propietario de la única empresa envasadora de agua de Laguna Naineck: este señor privilegiado tiene la suerte de que, en los últimos dos años, los tractores, retroexcavadora, y camiones que son propiedad del municipio y conducidos por personales de esa institución, le realicen trabajos de rellenado de terreno de su propiedad, profundos y grandes reservorios de agua en plena banquina de la ruta nacional 86, en complicidad quizás, con los funcionarios de Vialidad Nacional que no deberían permitir la ejecución de estos trabajos. La obra que inclusive tiene rústicos cercos diseñados con palmeras, impide el escurrimiento de las aguas y pone en peligro a miles de personas que utilizan esa ruta nacional en vehículos de diferentes portes.
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