Daniel Tunoni es el presidente de la Cámara Pesquera Marplatense que agrupa a las cooperativas de fileteros de nuestro puerto, y ha ratificado que hace más de un año le ofrecieron sumarse en la distribución de los subsidios truchos de la ONCCA.
Noticias & Protagonistas: ¿Qué lo lleva a hablar en este momento, después de transcurridos algunos meses del hecho?
Daniel Tunoni: La propuesta que me realizaron en abril de 2009 con respecto a los fileteros monotributistas tomó un giro cuando ocurrió lo del muchacho de apellido Tapia; entonces pudimos comprobar que habían cometido un desfalco terrible. Esperé un tiempo, lo hablé con mi familia, pero ellos no estaban de acuerdo en que hiciera la denuncia, ya que estaban un poco asustados. Pero ahora no aguanté más y dije lo que debía decir.
N&P: ¿Cómo conoció a Ignacio Sosa, alias “Nachito”?
D.T: A Sosa lo conozco del puerto de Mar del Plata desde hace unos ocho años. Comenzó realizando custodias de gente que iba a cobrar dinero de un banco al otro. Después trabajó con el pescado, llegó a tener una planta.
N&P: ¿Por qué sale ahora en su defensa? ¿Piensa que está en peligro?
D.T: Más que en defensa de Sosa, salgo a acusar a estos otros delincuentes. Él fue un instrumento que llevó y trajo el dinero. Los otros cuatro, en el momento en se gestionaban los subsidios para la gente del puerto que había quedado afuera, en que los inscribimos como monotributistas, vieron un mercado para sus planes. Sobre todo Sergio Paleo, que es del puerto, y que trabajando en la Cámara vio la veta para solicitar subsidios a nombre de esos fileteros y quedarse con la rentabilidad.
N&P: Paleo nunca dejó de ser funcionario, fue subsecretario de Recursos Turísticos Fiscales hasta que terminó el mandato de Daniel Katz. ¿Ya trabajaba con usted en la Cámara cuando todavía era funcionario de la Municipalidad?
D.T: No, el recurso de amparo lo presentó en 2008, y Gustavo Pulti es intendente desde 2007.
N&P: ¿Cuándo habla con usted?
D.T: Después de que lo nombraron en Buenos Aires. Llegó con lo de los feed lots, que yo no sabía ni lo que eran. Ahora hay varios fileteros que me han pedido que mire lo que les hizo firmar; porque a muchos les “tramitó” pedidos de subsidios y ahora no saben si se los daba al Gobierno por medio de la Municipalidad o si los gestionaba para llevarlos a la ONCCA y hacer el desfalco de miles de pesos.
Quién es quién
Sergio Paleo es el ex director de Compensaciones de la ONCCA, donde manejaba millones de pesos. Antes de ser convocado por Ricardo Echegaray para trabajar en la ONCCA, era abogado de la Cámara Pesquera Marplatense. Fernando Villaverde es un ex abogado del Servicio Penitenciario Bonaerense, que conocía a Ricardo Echegaray de cuando eran estudiantes en Mar del Plata. A partir de 2008, Villaverde se convirtió en su mano derecha tanto en la ONCCA como en AFIP.
N&P: Usted nombró a Fernando Villaverde y a un tal Chaia. ¿Quién es este último?
D.T: Yo lo conozco como un empresario con negocios en las calles Güemes y Alem. Además de ser amigo de Sergio Paleo, era su socio en el armado de las carpetas en Mar del Plata. Él dependía de Villaverde en la ciudad y de Etchegaray en Buenos Aires, que ya tiene varias denuncias.
N&P: ¿En qué lugar queda Sosa?
D.T: Es el que llevó el dinero de un banco al otro sin saber qué hacía, como lo ha hecho toda la vida. Imagínese que devolvió el dinero porque no sabía qué pasaba. El 100% de las personas que realiza ese trabajo de traslado está en la misma condición; es normal que no sepan nada. Además, el dinero se lo entregó el Banco Nación, no fue a una casa rara de cambio de cheques.
N&P: Es extraño que lleguen dos personas, una como Tapia, un filetero muy humilde, le entreguen un millón de pesos y nadie advierta nada, que ningún funcionario del Banco haya intervenido. ¿No deberían haberse dado cuenta de que sucedía algo extraño?
D.T: No lo sé, es raro. Pero sí puedo afirmar que Paleo me dijo que ellos eran impunes, que nadie los podía tocar. En ese momento pensé que estaba loco, y era así efectivamente: estaba loco. Yo no podía seguir callándome eso; como dirigente de la Cámara, es imposible permitir que estos sinvergüenzas sigan haciendo lo que hacían. Nos robaban en la cara, enganchaban a muchachos con una gran necesidad: piense que por esos días estábamos pidiendo que nos dieran bolsas de comida, y les querían hacer firmar cualquier cosa por $1.000. Los hacían jugar a la ruleta rusa ellos, funcionarios de una institución que maneja fortunas, a gente que si no trabaja no cobra. Y ellos disponían del dinero de esta gente, porque los fondos de la ONCCA son públicos. Era un doble robo.
N&P: Después de sus declaraciones, ¿han intentado abordarlo?
D.T: No, pero extrañamente por mi casa, que después de las 22 sólo pasan los basureros, ahora hay autos con vidrios oscuros que paran y aceleran en mi puerta a las dos de la mañana.
N&P: Es de esperar que las autoridades policiales trabajen en esta denuncia pública…
D.T: Ya pasó varias veces; hasta ahora no dije nada pero ya me estoy molestando. No me voy a callar y menos si quieren intimidarme. No es que la vaya de guapo, yo no hago patria, pero explico una situación en la que quisieron comprometerme a mí personalmente y a mis fileteros. Esto de que pasen por mi casa a las dos de la mañana, que hagan ladrar a los perros, es raro. Evidentemente no son vecinos que se juntan a hacer ruido tarde.
N&P: Los funcionarios tiene la responsabilidad de actuar protegiéndolo. Su conducta es responsable, ha contado lo que sabía.
D.T: Y quise contárselo a ustedes; hablar de estas personas que armaron una trama mafiosa para quedarse con dinero público aprovechándose de gente pobre.



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