La compañía presidida por Esteban Ramos había sido acusada de cometer un delito de acción pública por haber inflado presuntamente los valores en la oferta para la adjudicación de la Unidad Turística nº 4 de Playa Grande. La presentación había sido efectuada por la Red Hotelera Iberoamericana, propietaria del Costa Galana.
Y remarcó: “nos satisface que la propia Justicia haya confirmado que acá no hubo delito y que, de alguna manera, haya descubierto que se trató de una maniobra para condicionar el dictamen de la comisión evaluadora, que, en definitiva, es quien decide que oferta es más conveniente para la comuna”.
Asimismo, Ramos aclaró: “lo más curioso del caso es que no podía haber sobreprecios porque la Municipalidad no pagaba nada, sino que la construcción corría por nuestra cuenta; además, los presupuestos eran parecidos, de valores similares, ya que la diferencia era de menos del 3 por ciento y se ajustaba al pliego para el caso de incidencias, que era el monto global de la obra por el precio de la revista vivienda y no desagregado ítem por ítem en virtud de la complejidad que traería”.
En idéntico sentido, entonces, admitió: “sí hubo un error al imprimir la planilla de Excel con una columna vieja, falla que esta gente aprovechó para intentar confundir”.
Y concluyó: “lo más importante es que el proceso vuelve a la etapa anterior a la judicialización y que la comisión evaluadora podrá seguir trabajando con esta duda despejada”.
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