Desesperada advertencia de Obama

Exhortó a los legisladores a sellar un acuerdo bipartidista; los republicanos aprobaron un plan, pero fue rechazado por los demócratas
WASHINGTON.- Cuando faltan sólo cuatro días para que el gobierno norteamericano se quede sin fondos para pagar sus compromisos, y ante la ausencia de avances significativos en las negociaciones entre demócratas y republicanos para elevar el techo de la deuda, el presidente Barack Obama volvió a llamar a los legisladores a encontrar un acuerdo bipartidista lo antes posible para "salir del lío" en el que está sumergido el país.

"Ya casi no queda tiempo", advirtió el mandatario, en un desesperado exhorto desde la Casa Blanca, donde además urgió a los estadounidenses a mantener la presión -hasta por Twitter- sobre el Congreso para que resuelva la crisis actual, que tiene en vilo a la economía mundial.

Obama llamó a sus aliados demócratas y a sus adversarios republicanos a encontrar una rápida solución. "No es una situación en la que las dos partes estén a millas de distancia -estimó-. Tenemos muchas maneras de salir de este caos. Pero se nos termina el tiempo. Necesitamos un compromiso para el martes, para que nuestro país pueda pagar sus deudas a tiempo, como siempre lo hizo."

Si antes del próximo martes no se envía a la Casa Blanca un proyecto de ley para elevar el techo de la deuda -cuyo límite de 14,3 billones de dólares se alcanzó en mayo pasado-, la primera economía del mundo perderá su capacidad de endeudarse y correrá el riesgo de entrar en una catastrófica cesación de pagos. Eso podría llevar a la ya frágil economía norteamericana de vuelta a la recesión (ver aparte).

"Es claro ahora que cualquier solución para evitar el default debe ser bipartidista. Debe tener el apoyo de ambos partidos que fueron enviados aquí a representar al pueblo estadounidense", afirmó el presidente, a la vez que señaló que la calificación crediticia de la deuda del país -AAA, la máxima- podría ser rebajada por las agencias calificadoras.

Ayer, la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, aprobó por 218 votos contra 210 una nueva versión de un proyecto de ley de su presidente, John Boehner, para elevar el techo de la deuda. Pero, horas después la propuesta fue rechazada apenas lleguó al Senado, donde los demócratas son mayoría.

Boehner tuvo dificultades para reunir los votos para su plan (que prevé elevar el actual límite de la deuda en 900.000 millones de dólares), incluso entre los republicanos. Pese a haber sido rechazado por el Senado, el proyecto podría destrabar las negociaciones para hallar una solución antes del martes.

El proyecto de Boehner no cuenta con el apoyo de los demócratas ni de la Casa Blanca, pero los republicanos insistían en que pasara por la Cámara baja antes de comenzar conversaciones con los demócratas hacia una medida que intente evitar el default.

Obama -cuya popularidad cayó al 40% en los últimos dos días, la peor marca de su gestión, según Gallup- calificó el proyecto republicano de una "pérdida de tiempo". Sin embargo, dijo que los partidos no estaban tan lejos en términos de recorte del gasto.

A través de Twitter , Obama pidió a la población que refuerce la presión sobre el Congreso para reclamar a los legisladores que lleguen a un acuerdo . "El momento de poner la diversión en primer lugar se terminó. Si quieren ver un compromiso bipartidista háganselo saber al Congreso. Llamen. Manden correos electrónicos. Manden tweets ", publicó. Horas después, decenas de miles de twitteros habían contactado a sus representantes a través de la red social.

"Los riesgos no podrían ser mayores. La seguridad de nuestra nación y la de cada familia norteamericana es lo que está en juego", alertó, por su parte, Harry Reid, jefe de la mayoría demócrata en el Senado.

Reid instó a los republicanos a respaldar su plan, que elevaría el límite de la deuda en 2,4 billones de dólares hasta marzo de 2013.

Más tarde, el vocero de Obama, Jay Carney, aseguró que "con certeza existen pruebas de que la economía sufre a causa de la incertidumbre" en el Congreso. "Ya hubo daños", insistió durante una conferencia de prensa diaria.

En tanto, un dirigente de la Reserva Federal (Fed), James Bullard, afirmó a la cadena CNBC que la ausencia de un acuerdo en el Congreso antes del martes tendría "consecuencias irreversibles" para Estados Unidos.

Anteayer, el Departamento del Tesoro señaló que pronto revelará un plan de emergencia que explique cómo funcionará el gobierno federal y cómo pagará sus obligaciones en caso de default.

Los inversionistas han apostado por semanas a que Washington elevará el techo de la deuda a último momento, pero con el plazo fatal dentro de sólo cuatro días, los mercados ya están demasiado temerosos.

Ayer, el dólar se hundió a un mínimo histórico contra el franco suizo debido a la falta de acuerdo y al pobre crecimiento económico norteamericano. En cuanto a los mercados, Wall Street, en una nerviosa sesión, terminó ayer en baja por sexta sesión consecutiva, su peor semana del año.

GASTO CRECIENTE

Recortes. Según el Servicio de Investigación del Congreso, los recortes de impuestos promulgados entre 2001 y 2004 costaron, hasta 2011, US$ 1,7 billones al presupuesto federal.

Medicamentos. Un plan de reembolso de medicamentos más beneficioso para las personas mayores, aprobado en 2003, generó un costo de US$ 552.200 millones durante 10 años.

Rescate. El plan de rescate de la economía lanzado por Obama para paliar la crisis desatada en 2008 costó US$ 800.000 millones, pero no logró impulsar el empleo.

Guerras. En 2010, el Congreso aprobó un presupuesto de defensa de US$ 708.000 millones; 159.000 millones fueron para intervenciones militares, sobre todo en Irak y Afganistán.

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