Desertan 24 soldados por día del Ejército de México

Desde que el derechista Felipe Calderón asumió el poder en 2006 y declaró la guerra abierta al narcotráfico, más de 40 mil soldados y oficiales han dejado las filas castrenses.
Un total de 40.391 soldados y oficiales mexicanos desertaron del ejército desde que el derechista Felipe Calderón llegó en 2006 a la presidencia y declaró una guerra abierta al narcotráfico. El subdirector general de Personal de la Secretaría de Defensa, general de brigada Sergio García, puntualizó que en promedio abandonan las filas unos 24 efectivos diarios.

“Hay muchos que después de desertar ven que afuera está más difícil y regresan, cumplen su castigo y después enderezan el camino”, precisó el general en declaraciones al diario mexicano Reforma. Por casos de deserción el Código Penal Militar mexicano establece penas de entre dos meses y dos años de prisión.

El militar indicó que hay una preocupación constante por nutrir las filas de tropa. “Es la base del funcionamiento del ejército, es el ejecutante. En el soldado recaen las órdenes y las misiones que debe de cumplir nuestro instituto armado”, explicó García.

Durante el mandato de Calderón, que hasta ahora ha tenido un costo de más de 40 mil muertos debido a la violencia que desató el combate a los traficantes de estupefacientes, se logró el reclutamiento de 80.808, en su mayoría soldados provenientes de los sectores sociales con mayores necesidades. “Hay un proceso de reclutamiento principalmente en las áreas marginadas y económicamente vulnerables para captar los recursos humanos necesarios para integrarse al ejército”, señaló el oficial. García precisó que los jóvenes que llevan tatuajes o consumen cualquier tipos de drogas o con problemas de alcoholismo no son considerados para su ingreso al ejército.

García también dijo que existe una preocupación por la posibilidad de que grupos del crimen organizado infiltren el ejército, fenómeno que indicó “es difícil” de detectar. “Se emplean los mecanismos que están a nuestro alcance, que es el estudio de origen de los soldados, sus hábitos, costumbres, pero no es posible detectar a alguien que se nos infiltre y que pertenezca a la delincuencia organizada. La condición humana es falible”, declaró. “Detectar a una persona con esas intenciones es difícil. El examen psicológico es el que determina el interés de la persona, si es de ideas negativas ahí se va a arrojar en el cuestionario. Es el único filtro adecuado que tenemos, lo demás son complemento”, reconoció el militar. <

Deserciones en 2010

3916 soldados

334 cabos

92 sargentos

15 subtenientes

39 tenientes

1 capitán

1 mayor.

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