Las deserciones complican al kirchnerismo en el Senado

Las deserciones complican al kirchnerismo en el Senado
Guillermo Jenefes se sumó al grupo de senadores críticos que ya integran Marcelo Guinle, Luis Viana y Horacio Lores. Quieren votar a favor de la reforma del tributo. Presión a los gobernadores.
La deserción de cuatro senadores propios es una señal de alarma que no pasa inadvertida para los Kirchner. El jujeño Guillermo Jenefes, el misionero Luis Viana, el chubutense Marcelo Guinle y el neuquino Horacio Lores, del Movimiento Popular Neuquino, adelantaron que acompañarían a la oposición en su reclamo por coparticipar la totalidad del impuesto al cheque. Antes de que estas posiciones se hicieran públicas, los senadores le habían hecho saber a las autoridades de su bloque que no compartían la opinión del Gobierno sobre este tema.

Desde que estas fisuras se volvieron evidentes, el kirchnerismo redobló su presión sobre los gobernadores para intentar contener a los incondicionales y, en el mejor de los casos, evitar que estos senadores terminen votando con los opositores. El dato es una señal más del agotamiento del modelo K de concentración de los recursos en manos del gobierno nacional.

En todos los casos, los kirchneristas críticos no se apartaron de la regla de oro definida por el bloque oficialista: no darle quórum a la oposición. Jenefes hizo pública su opinión en un artículo que publicó ayer el diario El Pregón, de Jujuy. Allí el senador subrayó que la coparticipación del impuesto al cheque "permitiría a Jujuy tener más de 300 millones de pesos anuales". Recursos que aseguró que llegarían a la provincia "sin necesidad de que nuestros funcionarios y legisladores tengan que mendigar en la Nación, sin que nuestro gobernador y quien gobierne Jujuy en el futuro tenga que depender de la simpatía que tenga con la administración nacional".

Desde hace unas semanas, cuando le adelantó a Miguel Ángel Pichetto su posición, Jenefes dejó de participar de las reuniones de bloque. Con su ausencia el jujeño no quiso sumar más ruido dentro del espacio oficialista. La coparticipación del impuesto al cheque podría discutirse el 7 de abril. Más allá de que es partidario de la eliminación del impuesto y de que tiene diferencias con la iniciativa que llegará al recinto, la participación de Jenefes en esa sesión se limitará a votar a favor del proyecto opositor.

Viana también se pronunció públicamente por coparticipar la recaudación de este impuesto. El misionero es autor de un proyecto, presentado en septiembre del año pasado, que reclama darle a la Nación el 40% de lo recaudado por el gravamen al cheque y ceder el 60% restante a las provincias. Viana, encolumnado con el PJ provincial, no responde políticamente al gobernador, Maurice Closs. No sólo estuvo ausente del asado que los Kirchner concretaron en Olivos con todos los legisladores del oficialismo, sino que tampoco participó de las últimas apariciones públicas de su bloque.

Marcelo Guinle está políticamente enfrentado con el gobernador de Chubut, Mario Das Neves. Los dos chubutenses se reconciliaron para el armado de las listas que compitieron el 28 de junio de 2009 y luego de eso se volvieron a distanciar. De hecho, cuando Das Neves anunció que sus legisladores no formarían parte del Frente para la Victoria, Guinle continuó alineado en la bancada oficialista. A pesar de esto, en los medios provinciales, Guinle dejó entrever que defenderá los intereses de su provincia. Lo hizo luego de la fuerte presión mediática realizada por Das Neves para lograr que todos los parlamentarios de la provincia se unificaran a favor de este proyecto. "Les pido que no sean indignos, que cuando se sienten en sus bancas piensen en sus pueblos y, si no, que se vayan a vivir fuera de sus provincias. Los legisladores tienen que representar a sus provincias", declaró Das Neves hace pocos días atrás. Al igual que en los otros casos, las críticas de Guinle fueron en silencio. Tampoco se lo vio en las últimas apariciones públicas realizadas por los senadores del oficialismo para criticar a la oposición y defenestrar la iniciativa.

Desde el mismo momento en que la oposición comenzó a discutir la coparticipación del impuesto al cheque, Lores les confió a oficialistas y opositores que acompañaría esta iniciativa. El miércoles pasado, luego de que, por falta de quórum, fracasó el intento de aprobarlo, un legislador muy cercano al neuquino confió a este diario que las presiones que había recibido Lores "habían sido tremendas". Lo único que obtuvo el kirchnerismo, luego de muchos intentos frustrados por convencerlo, fue que no bajara al recinto para darle quórum a la oposición. Un día después de eso, el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, criticó la iniciativa opositora con los mismos argumentos con que el kirchnerismo había amenazado públicamente a las provincias. Dijo que Neuquén recibiría menos recursos ya que dejaría de percibir los fondos del Programa de Asistencia Financiera y del Fondo de la Soja. En esa declaración pública, Sapag había aplaudido a Lores por no darle quórum a la oposición.

Aunque avisaron, algunos de ellos fueron tildados de traidores, la palabra más meneada en el peronismo. Le pasó a Jenefes, que la semana pasada soportó que seguidores de la piquetera kirchnerista Milagro Sala estamparán el calificativo de "traidor" en el frente de una de sus empresas, mientras que otras eran atacadas a piedrazos.

Menem está listo para volver

Carlos Menem, el gran ausente de las últimas sesiones, explicó sus motivos. Su sobrino Adrián Menem se comunicó con el vicepresidente Julio Cobos para comentarle que las faltas se debieron a una complicación de salud del riojano. Junto con esa información le confió que ya se encuentra restablecido y que podría estar presente cuando la oposición decida avanzar con el tratamiento de la coparticipación de la ley del cheque. Algo que recién podría ocurrir en la primera semana de abril. Concretamente el día 7.

La presencia de Menem es clave para destrabar la actual parálisis que enfrenta la Cámara alta. Es el número 37 del armado opositor y quien le permitiría tener quórum propio para sesionar. De distintas maneras, el oficialismo hizo saber a los senadores opositores que no habilitará el número. Una vez que la oposición reúna quórum, entonces sí los kirchneristas ocuparían sus bancas para enfrentar el discurso opositor. Más allá de las disidencias internas, negarse a dar quórum es la consigna en la que se pusieron de acuerdo los senadores del kirchnerismo.

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