El titular de la cartera económica le respondió a “Camau” Espínola, que Corrientes ya cumplió con todos los requisitos administrativos para acceder a la refinanciación de pasivos. Usó el tema como pretexto para exponer los ingresos y egresos de la Comuna capitalina.
Ayer, el ministro de Hacienda, Enrique Vaz Torres, desacreditó esas consideraciones y utilizó a “Camau” para castigar también al Partido Justicialista. “Esto ya es una constante dentro del Justicialismo local, esto de confundirse de roles”, señaló.
El titular de Hacienda envió al peronismo y a Espínola a meterse en sus cosas y no en las del Ejecutivo provincial. Vaz Torres forma el equipo de pegadores oficiales del Gobernador -junto al ministro Secretario General Carlos Vignolo y del senador provincial Sergio Flinta- dijo que a “Camau” no le caería bien “si el Gobernador le dijera que, si no pagara más de $200 mil por cada cuadra de asfalto que hace, le alcanzaría para pavimentar más calles de Corrientes”.
Vaz Torres utilizó un comunicado oficial, para decir que “el Gobierno provincial sí está en condiciones de decirle al Intendente de Capital por lo que sí debería preocuparse. Por ejemplo, en cumplir con la información que tiene que elevar a la Provincia y que no envía”.
Citó el caso del Programa de Fortalecimiento Municipal firmado en 2002, “que le permitió en su momento a la Comuna reprogramar $23 millones que todavía no se pagaron”, especificó.
Desacreditó y puso en dudas también la administración económica del Municipio capitalino. “Podríamos decirle que, con la información pendiente que tiene que enviar a la Provincia, y no envía; nosotros podríamos determinar las cargas sociales que se retienen y que deben al IPS.
A mí los números no me cierran; más de $11 millones de nómina salarial y aportes que no superan los $2 millones”, dijo.
Vaz Torres usó los dichos de “Camau” Espínola sobre el Desendeudamiento para exponer públicamente los números de Capital; que en realidad era el objetivo central.
Dijo que el Ejecutivo provincial dio muestras claras de querer sostener una relación institucional seria con Capital. “Este Gobierno posibilitó que el Intendente disponga de $87 millones en el primer semestre del año 2010, casi $27 millones más que en el primer semestre de 2009”.
Los golpes también estuvieron dirigidos a los dirigentes y legisladores del PJ que se refirieron al tema. Consideró como “alarmante que alguien trate de justificar una demora que depende exclusivamente de la Nación y echarle la culpa a los correntinos”.
Espínola se aleja del enfrentamiento
El intendente de Capital, Carlos “Camau” Espínola, volvió a pedir el Desendeudamiento para su Municipio. “Tratando de coordinar algunos trabajos con el Gobierno provincial, para que Capital también acceda a la refinanciación de sus pasivos”, dijo ayer.
Lejos del escenario de combate y confrontación que le plantean algunos funcionarios provinciales -como el Ministro de hacienda, Enrique Vaz Torres- “Camau” destacó “la buena relación” que tiene “con el Gobernador”.
Aunque aclaró que eso “no significa que nos vayamos a callar cuando tengamos que reclamar por lo que entendemos que corresponde a Capital”.
Reconoció que él y el Mandatario provincial están “en diferentes posiciones políticas, pero eso no significa que no podamos dialogar”. Opinó que “Corrientes ya sufrió mucho por las confrontaciones y los enfrentamientos políticos. Yo no voy a entrar, ni me voy a prestar a eso.
Es momento de trabajar en conjunto para darle respuesta a la gente”, señaló a la prensa. Para “Camau”, que Colombi sea radical y él peronista, “no signifique que nos tengamos que llevar mal, o tengamos que romper la relación institucional”. Solamente que “cada uno defiende, desde su posición política y desde su responsabilidad institucional, lo que cree que le corresponde hacer y es su obligación”. Se esperanzó por la reprogramación de la duda de Capital, porque “el Gobernador dijo en muchas oportunidades que el Municipio va a tener su refinanciación”.
Debates “calientes” y “congelamiento” de proyecto
Por estos días el parlamento correntino está en el centro del debate. El oficialismo y la oposición protagonizan fuertes cruces, miden sus fuerzas y desarrollan sus estrategias legislativas para posicionarse ante la sociedad de cara a las elecciones de 2011; en torno de los temas más candentes: el 82% móvil para los jubilados, la sanción de la ley de presupuesto para este año y la refinanciación de la deuda de la Provincia.
El clima en la Legislatura está denso y las discusiones tan ásperas que el miércoles pasado el jefe del bloque de diputados oficialistas, Héctor López (UCR), y la diputada del Partido Justicialista (PJ) María Inés Fagetti, protagonizaron una fuerte discusión que hasta se escucharon insultos y descalificaciones, como lo reflejó “época” en sus ediciones del jueves y viernes.
Durante los actos oficiales de ayer, el presidente de la Cámara de Diputados, Pedro Cassani (Partido Liberal), reconoció que los debates en las diferentes sesiones “vienen siendo fuertes”, pero que “no hay que eludirlos”.
El tema que más chispazos está generando entre los diferentes bloques de la Cámara baja es la reforma previsional. El proyecto original del 82% móvil, sobre los 120 mejores meses de aporte como base imponible de cálculo para los haberes jubilatorios (que tiene media sanción del Senado), está “congelado” en la Comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación de Diputados.
El Gobierno rechaza la iniciativa y, junto a sus aliados, dilata el despacho de la Comisión, lo que impide que sea tratado en el recinto. El oficialismo propone iniciar de nuevo el debate, en busca de una “reforma integral” que incluya “nuevas fuentes de financiamiento” para sostener la futura movilidad jubilatoria.
La oposición exige que el proyecto sea tratado en lo inmediato, y que “salga sin modificaciones” tal como vino de la Cámara alta. Contrariamente a lo que dice el Gobierno, los opositores sostienen que el Instituto de Previsión Social (IPS) podrá pagar perfectamente el 82% en base a los 120 mejores sueldos, “si el Ejecutivo le paga los $300 millones al IPS”, y se cobra los “$110 millones de acreencias que tiene con la ANSES”.
Pero este proyecto parece que va a estar por un buen tiempo más en la Comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación. La discusión recién se reiniciará después del receso de invierno (26 de julio), y hasta que haya acuerdos podrían pasar meses.
Pedro Cassani dijo ayer que aprovecharán las vacaciones “para enfriar el clima”, para tomar “contacto con las distintas bancadas” y mejorar el “marco de convivencia”. Agregó luego que “es natural que los bloques vayan tomando posiciones políticas”.
Más adelante, Cassani ratificó que el Partido Liberal actuará de forma conjunta. “Los seis diputados votamos de manera unánime, aún cuando tenemos distintas posturas”.
Por su parte, el vicegobernador y presidente nato de la Cámara de Senadores, Pedro Braillard Poccard, justificó ayer la tardanza en el envío del expediente de presupuesto 2010 a Diputados.
“Hubo que hacer cuestiones taquigráficas, no sólo es el texto de la ley en sí, se debió incluir las planillas anexas que son muy voluminosas y donde están todos los gastos e ingresos. Pero, cumplida con esa tarea, va a estar en la Cámara de Diputados”, se excusó.
La oposición cargó todas las tintas sobre Braillard Poccard. Como máximo responsable administrativo del Senado -que hace una semana y media le dio media sanción al proyecto de presupuesto-se lo acusó incluso de responder a una supuesta estrategia del Gobierno para dilatar el tratamiento de la “ley de leyes





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