Con el aumento del 0,9% en noviembre, la desocupación llegó al 10,8 por ciento. La cifra equivale a más de 3 millones de personas.
Al igual que en el resto de los países de la UE –en especial España, Portugal y Grecia– los más afectados por la desocupación son los jóvenes menores de 25 años. Contra el 23,6% de octubre, los desempleados juveniles de noviembre llegaron al 24,9 por ciento.
La semana pasada el INSEE, el instituto estatal encargado de la elaboración estadística había estimado que la economía francesa crecería apenas un 0,1% en los dos primeros semestres del año próximo, con lo que el desempleo llegaría en julio de 2013 al 10,9 por ciento. Ese índice ya fue prácticamente alcanzado siete meses antes. En base a esta información, el presidente François Hollande anunció para el año que viene un paquete de beneficios para el sector empresario que, dijo, les permitiría bajar los costos laborales y generar nuevos empleos.
Con un sacrificio de 20 mil millones de euros en desgravaciones fiscales, Hollande estimó que se crearían 300 mil puestos de trabajo en los próximos cinco años. "Mi objetivo es que la desocupación retroceda hasta niveles saludables para la economía y tolerables para la sociedad", dijo el presidente el jueves pasado durante un paseo por un mercado mayorista de París. "Lo lograremos, el combate contra la desocupación es nuestra gran meta para el próximo año", agregó entonces el ministro de Trabajo, Michel Sapin.
Si al número de personas sin empleo alguno se le suman aquellas que en noviembre tuvieron algún tipo de actividad de corta duración, el total de desocupados asciende a 4.617.400. Teniendo en cuenta los habitantes de los territorios de ultramar, la cifra llegaría a un total de 4.904.900 millones. Además, el Ministerio de Trabajo situó en 624.500 el número de franceses que tienen un empleo con ingreso insuficiente y buscan otro.
El diario Le Parisien hizo una lectura profunda de la estadística oficial y encontró que hay otros 2,5 millones de desocupados que "escapan al radar del INSEE". Los describe como los "desanimados", personas que no se preocupan por buscar un empleo porque creen que no les servirá para nada, dice el diario capitalino. Para completar el panorama, el matutino también habla de los "desocupados invisibles", unas "personas escépticas" que desearían trabajar pero no lo hacen y no entran en los rubros de las estadísticas of

Comentá la nota