Lo hace la Secretaría de Bienestar junto a organizaciones sociales. Un relevamiento de la casa de altos estudios indicó que el alcohol y el tabaco son las sustancias más consumidas por estudiantes
En diálogo con PUNTAL, María Ziletti, secretaria de Bienestar de la UNRC, de quien depende la comisión, recordó los inicios de los trabajos con la problemática: “En la gestión de este rectorado comenzamos a trabajar en mayo de 2011 y entonces llegó a la secretaría un grupo de docentes y estudiantes, de la agrupación ATE, que ya venía trabajando con la problemática de las adicciones. Este grupo de personas consideró que la Universidad debía trabajar con la temática porque ellos habían estado relevando datos con la miembros de la comunidad universitaria y era una realidad que se observaba en el trabajo”.
Explicó que con este impulso se elaboró el proyecto de resolución que luego fue aprobado por el Consejo Superior para trabajar en la prevención. “Los relevamientos se fortalecieron a partir de la resolución”, dijo Ziletti, que explicó: “Una de las personas que venía trabajando en la temática, Verónica Delgado, docente de la UNRC y Magister en Adicciones, comenzó a trabajar con más profundidad la temática, y hace 2 semanas presentó en un congreso algunos datos de lo que se relevó en la población”.
- ¿Cuáles son los principales objetivos que guían a esta comisión de la UNRC?
- El principal es el de la prevención, pero no se puede hacer eso sin conocer a la población sobre la que se está trabajando. Por eso es tan importante el relevamiento. En el 2008 se había realizado un trabajo sobre docentes, no docentes y estudiantes, y en esta última etapa el muestreo fue con la población estudiantil, de manera proporcional en cada una de las facultades. Se encuestó a 230 estudiantes. Luego se discriminó la realidad de cada facultad, pero en todas se observaron comportamientos similares sobre el consumo.
- ¿Cuáles son las sustancias más consumidas de acuerdo al relevamiento?
- Se ha visto que lo más consumido por los estudiantes es, en un primer nivel, el alcohol y, en segundo nivel, el tabaco. No se presentaron consumos de sustancias como el éxtasis, que dio nulo en el relevamiento. Cuando se les preguntó a los estudiantes sobre cómo consideran la peligrosidad de las sustancias, indicaron que mientras más peligrosas son menos consumo hay. Cuando se les consultó por el alcohol y el tabaco, no los consideraron dañinos.
- ¿Se manifestó el consumo de alguna droga ilegal?
- Existe un porcentaje, pero es muy poco el consumo de marihuana.
- En el relevamiento, ¿se consultó por los motivos del consumo de estas sustancias?
- El consumo del tabaco y las bebidas alcohólicas está vinculado a lo social, a reuniones entre amigos. Después de estos dos puntos, se encuentra el consumo de psicofármacos no ligado a prescripciones médicas. Hay un porcentaje que no es significativo ni alarmante, que tiene que ver con antidepresivos y estimulantes que seguramente tienen que ver con la búsqueda de un mejor rendimiento en los estudios.
Prevención
“Otro punto llamativo de los relevamientos es que tanto los trabajadores docentes como los no docentes manifestaron tener información sobre las adicciones y el consumo de sustancias tóxicas, pero al momento en el que se le preguntó si tenían material como para ayudar a alguien que estuviera en riesgo, la mayoría indicó que no era suficiente”, explicó Ziletti, quien señaló que “eso nos da la pauta de que es necesario seguir trabajando sobre la información de dónde derivar en caso de que se presente un caso complicado”.
Esta semana, la comisión de la UNRC se reunió con representantes de organizaciones sociales de varios barrios periféricos de la ciudad, más organismos públicos, para conformar un consejo que encare la temática. Se definió que se reunirán cada 15 días y a partir de allí se desarrollarán medidas para la lucha contra las adicciones.
- ¿Cómo se extiende este trabajo de la comisión a las organizaciones sociales de la ciudad?
- Como la UNRC es parte de una comunidad más grande, la ciudad y la región, queremos expandir el trabajo a los barrios, a través de las organizaciones sociales con las que mantenemos contacto. Además, hemos planteado trabajar con los padres y estudiantes que no son de Río Cuarto. De los relevamientos hemos observado que los padres de los alumnos que vienen de pueblos más chicos tienen preocupación de mandar a sus chicos a estudiar a lugares más grandes por las drogas.
La secretaria explicó que de Bienestar dependen las residencias estudiantiles, donde hay 380 estudiantes de distintos lugares del país y de condiciones económicas más bajas. “Los chicos cuando vienen en primer año sienten cambios hasta cultrales, por los lugares de los que llegan”, señaló y sostuvo que “por eso se debe trabajar, con talleres de convivencia, contención para la prevención, y relacionarnos con otras actividades”.
- ¿Cómo serán los trabajos a realizan en los barrios?
- Aún no se ha definido si el trabajo en los barrios se realizará a modo de encuesta como se relevó en la Universidad, porque se ha manifestado que hay muchos padres en los barrios preocupados por sus hijos. En estos sectores la problemática llega a alcanzar niveles muy altos, con serios problemas físicos. Por eso, se piensa en la realización de talleres, enfocarnos en el diálogo con las familias.
Luis Schlossberg
lschlossberg@puntal.com.ar
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