Desde Tucumán, la UCR fue tajante en su rechazo a una “aventura reeleccionista”

El centenario partido reunió en la provincia a sus principales figuras a nivel nacional para presentar un proyecto de recuperación de ferrocarriles argentinos. Plantearon una firme postura en contra de una reforma constitucional. Advirtieron que la imagen presidencial está en declive. Alianzas electorales en discusión. Riesgo de avasallamiento institucional.
13/07/2012 11:53 PM | Más allá de que la excusa posee un cariz de trascendencia en la instrumentación de políticas públicas, como lo es el proyecto para concretar la reactivación de los ferrocarriles argentinos, en realidad fue el punto de partida para que la cúpula de la Unión Cívica Radical se muestre unida y con visos de refortalecimiento de cara a los turnos electorales que se avecinan en el país.

Tucumán fue la provincia elegida por los principales referentes del centenario partido en el plano nacional para comenzar a posicionarse de manera tajante y contundente en el mapa político argentino, justo en momentos donde el capital social que supo cobijar al kirchnerismo muestra rasgos patentes de degradación que hacen mella en la aceptación a la actual gestión de gobierno.

En una conferencia de prensa realizada en un hotel ubicado en la zona del parque 9 de Julio confluyeron autoridades y dirigentes influyentes del radicalismo tanto a nivel nacional como provincial, entre los que se encontraron, el titular de la UCR, Mario Barletta, los senadores, Ernesto Sanz, Eugenio "Nito" Artaza, José Cano, los diputados Ricardo Alfonsín, Ricardo Gil Lavedra, Oscar Aguad, Juan Casañas, y uno de los representantes correligionarios que retorna a la arena política, como es el caso del ex vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, a ellos se les sumaron parlamentarios del orden local.

Candidatos de sobra

Básicamente, las alocuciones giraron en torno a la necesidad de colocar al partido como única alternativa efectiva y de peso para pelear en las instancias comiciales de 2013 y 2015, como así también se trazaron para ello cuestionamientos a la forma de administración que instauró el Ejecutivo de la mano de Cristina Fernández durante los últimos años del ciclo kirchnerista.

Así también, se dejó claramente establecido un rotundo rechazo institucional a las pretensiones de reformar la Constitución nacional, para posibilitar una hipotética re-reelección de la Mandataria.

"El radicalismo reúne sus fuerzas y sus capacidades porque entiende la responsabilidad de la hora y el momento que le toca vivir, esa responsabilidad tiene que ver con garantizar el próximo año un Congreso que ponga freno a cualquier intento de impunidad", sostuvo primeramente Barletta, mientras de fondo se escuchaban los redoblantes y cánticos por parte de la agrupación "Boinas Blancas", que se concentró a las afueras del hotel.

En tanto, el jujeño Morales realizó una proyección sobre el giro que propició la visión ciudadana en razón de su permeabilidad a las acciones de gobierno, luego de la categórica victoria de Cristina en octubre pasado, donde el radicalismo (encabezado por Alfonsín) obtuvo el tercer puesto, detrás de Hermes Binner y su Frente Amplio Progresista.

"Tenemos otro país a pocos meses de la elección, ni por cerca el 54 por ciento del pueblo argentino está conforme con la manera en que el Gobierno abrió frentes de conflictos. Estamos frente al gobierno más unitario y centralista de toda la historia. Tenemos otro país y el radicalismo va a ser alternativa. Nos estamos preparando para 2013 y tendremos por lo menos entre cuatro o cinco candidatos presidenciales, así que quédense tranquilos porque en el 2015 va a haber candidato radical", auguró el senador.

Al tiempo de plantear que dependerá de una decisión partidaria la posible conformación de alianzas para afrontar las urnas venideras, Alfonsín consideró que se tornó necesario conjugar una oferta para reemplazar al actual gobierno ya que están en juego las propias tradiciones progresistas, que el Ejecutivo nacional dice enarbolar.

"Si la sociedad empieza a distanciarse como consecuencia de los errores cometidos con anterioridad por las decisiones del gobierno, me preocupa y tengo miedo que le pase la factura, no al gobierno, sino al progresismo, a todos los partidos que defienden la necesidad para que el Estado tenga una defensa importante en el funcionamiento de la economía, pero racional, virtuosa, consensuada, y no en un sentido impuesto", resaltó el ex candidato presidencial.

Acuerdos electorales

Vinculado a ello, el hijo de quien es considerado el "padre de la democracia" adujo que "hay que tener cuidado que el desencanto de la visión progresista de este gobierno termine a la sociedad enrolándola en concepciones noventistas o pro mercado. El progresismo ineficiente es tanto o más dañino que el neoliberalismo en la gestión y esto es lo que nos está pasando".

Por su parte, Cobos (quien confirmó su candidatura a diputado por Mendoza el año próximo) estimó que para obtener resultados óptimos que den cuenta de la revitalización del partido, postuló que el radicalismo siempre tuvo una vocación frentista con la meta puesta en consensuar con las distintas fuerzas políticas qué factor común de ideas, sugerencias y acciones de gobierno podrían llevarse a cabo en conjunto.

"Cuando se compatibiliza una propuesta hay que ser lo suficientemente amplio para aceptar sugerencias, pero el radicalismo tiene un suficiente desarrollo territorial para escuchar a su gente, su pensamiento y evaluar una propuesta para someterla a posibilidad de consenso con otras fuerza políticas", apuntó el ex vicepresidente.

En tanto, postuló que la UCR "debe empezar a tomar los problemas de la agenda económica, ya que este gobierno ignora los temas esenciales que a diario los sufre la gente. No hay que esperar a las elecciones, sino empezar a tomar iniciativas sobre temas que hacen al desarrollo del país y bienestar de la sociedad", precisó.

Al momento de ahondar los conceptos vinculados a la hipotética materialización de acuerdos partidarios, Sanz instó a plantear quién es quién en el sistema político argentino, por lo que subrayó que los dos únicos partidos de gobierno son el peronismo y la fuerza por él representada en la Cámara Alta.

"Una cosa son acuerdos electorales y otra, acuerdos democráticos. En la Argentina habrá necesidad de acuerdos democráticos mínimos entre fuerzas que no tienen tradiciones ni ideologías comunes, estos acuerdos son para poner límites. Estamos cada vez más rápido yendo hacia esa necesidad porque la realidad lo reclama. Los acuerdos electorales deben ser sólidos para generar confianza, no sólo para ganar elecciones sino para gobernar el país", propuso.

No a la reforma

Paralelamente, Sanz cargó contra las actitudes demostradas por el gobierno en su metodología de acción política y llegó a lanzar una advertencia de índole institucional. "Nos paramos frente al gobierno en los últimos años, le decimos a la Argentina que hay que recuperar la República porque hoy está en riesgo con un gobierno que está adquiriendo pisos de totalitarismo que le está quitando libertades a la sociedad argentina. Es una vergüenza ver que cualquiera que tiene una opinión diferente al gobierno es perseguido desde las propias palabras de la Presidenta. Por ejemplo , se utiliza la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para perseguir al que piensa diferente como si fuera la Gestapo", aseguró.

Con postulados cada vez más inscriptos en las aspiraciones para proceder a una reforma de la Carta Magna y así dirigir el debate a la factibilidad que posee habilitar una re-reelección presidencial, EL SIGLO consultó sobre dicha alternativa motorizada por el oficialismo, la respuesta fue, casualmente, radical.

"La postura de la UCR es muy clara, no vamos acompañar ninguna aventura reeleccionista, entendemos que en este momento sería un desatino emprender una reforma constitucional y sustancialmente porque este gobierno carece de la más mínima credibilidad para iniciar un proceso de estas características. Un gobierno que ha destruido el diálogo, que ha renegado del consenso, que no cumplió ni siquiera mínimamente con muchos de los preceptos constitucionales, lo único que esconde detrás de todo ese movimiento es tratar de perpetuarse en el poder, y en este sentido nos vamos a oponer enfáticamente", manifestó el diputado Ricardo Gil Lavedra.

Comentá la nota