Desde el Servicio de Pediatría se presentó una demanda de protección ante la Justicia

La Jefa del sector en el Hospital Río Grande, Sandra Marsetti, presentó una demanda de protección de intereses colectivos, para garantizar que se cumplan las condiciones que requiere una internación pediátrica.
Recordó la profesional que a dos meses del traslado siguen contando con nueve camas, cuando el acuerdo era llegar a 19. Incluso advirtió que se han tenido que realizar derivaciones y no se cumplen las condiciones de bioseguridad, por lo que hay riesgos de infecciones y contagios entre pacientes.

“Lo que se ha presentado en la instancia judicial es una demanda de protección de intereses colectivos, para garantizar que se cumplan las condiciones que se requieran para la internación en pediatría”, explicó Marsetti.

Hace dos meses cuando se realizó la mudanza del servicio los propios trabajadores del área y la ATSA advirtieron que no estaban las condiciones dadas para realizar el traslado, en cuanto infraestructura, bioseguridad, condiciones de los baños, falta de agua caliente, tamaño de las habitaciones, ventilación, el número de camas y hasta el número de enfermeros -en ese momento- era escaso.

“En ese momento se dio aviso a las autoridades y el traslado se hizo igual, y esto a sabiendas de que si no hacíamos esa mudanza no se podía concluir la obra del Hospital y para nada como grupo queríamos entorpecer esto, pero a riesgo de eso pasamos lo que pasamos el primer mes, por ejemplo, que no tuvimos agua caliente, no corresponde cuando se pone en riesgo una persona, por eso se inició esta instancia judicial”, detalló la Jefa del servicio.

A la demanda pueden sumarse otros sectores, para lo cual se debe concurrir al ex campamento YPF o en la oficina del abogado Francisco Ibarra.

La doctora Marsetti detalló que la situación puede volverse más crítica aún cuando llegue el invierno por tratarse de la época donde se realizan la mayor cantidad de internaciones de patología pediátrica.

“Tenemos nueve camas y en el invierno cuando la patología pediátrica aumenta al doble de la internación, a dónde vamos a poner a los chicos”, se preguntó. “Ya hemos tenido que derivar a

muchos, hubo días en los que tuvimos que derivar a tres o cuatro pacientes al CEMEP y a Ushuaia, porque no había lugar”, recordó.

Respecto al agua caliente, agregó Marsetti que “al mes se solucionó porque trajeron la caldera, hubo chicos que tuvimos que bañar con agua del dispenser para tomar agua antes de entrarlos a cirugía. Con respecto a la ventilación se han puesto extractores, no alcanza la luz, hay un bosquejo hecho para que pueda solucionarse pero todavía no. Nosotros podemos trabajar sin comodidad, pero no a riesgo. Hay riesgos de infecciones, contagios, tener un paciente internado encerrado en una habitación sin ventilación lleva a eso. Hay baños con paredes de durloc que se mojan cuando deberían estar azulejadas”.

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