Son los juzgados de Paz y la sala Civil creados en 2010. Buscan mitigar el colapso en esos fueros.
Los tres juzgados de Paz y la sala Civil fueron pedidos por los miembros de la Corte de Justicia en 2010, con el argumento de que no dan abasto para atender las miles de demandas que ingresan por turno. El Poder Legislativo respondió y creó rápidamente los nuevos organismos. Sin embargo, a pesar de la necesidad argumentada, desde el máximo tribunal nunca los pusieron a rodar.
La decisión llegó recién este año, cuando la Corte informó las vacantes del Consejo de la Magistratura para que sean designados los jueces que hacen falta. Este mes, los diputados nombraron los tres magistrados que irán a la sala Civil y dos para los juzgados de Paz (el otro lo cubrirá la jueza de 9 de Julio que fue trasladada a Capital) . Así está todo listo para implementar los organismos.
Los Juzgados de Paz se sumarán a los cuatro que ya hay en Capital y la Cámara Civil pasará a tener cuatro salas, aunque la nueva tendrá competencia exclusiva en causas de contenido contencioso administrativo, de menores y de familia.
Para albergar a los organismos, la Corte alquiló en marzo del año pasado un edificio por 30 mil pesos mensuales en la esquina de Rivadavia y Tucumán, en plena peatonal. Lo sorprendente es que todo este tiempo estuvo sin uso y nadie dio una explicación de por qué no se arrendó más tarde, para no dilapidar recursos.
Los jueces que jurarán el 1 de octubre fueron designados recientemente por la Cámara de Diputados. Para la sala Civil resultaron electos María Josefina Nacif, Estela Zorrilla y Juan Jesús Romero, y para los juzgados de Paz Gerardo Zuliani y Antonio Gaitano. El otro juzgado será cubierto por la ya jueza Zulma Brizuela, que fue traslada desde el juzgado de Paz de 9 de Julio.
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