Primero fue Arizona con su Tent City, la cárcel para “sin papeles” creada por el implacable sheriff Joe Arpaio, y la dura legislación antiinmigrantes. Luego Florida y su ministro de Justicia, Bill McCollum, prometiendo desde la tarima de campaña una dura ley contra los indocumentados. Pero la tendencia a endurecer las reglas contra los extranjeros parece copar todo EE.UU. Y el reciente drama de una familia argentina e irregular en Nueva York, termina de ilustrar el cuadro.
“Fuimos detenidos e interrogados de manera irregular por los agentes de la patrulla fronteriza al norte de Nueva York a más de dos horas de la frontera con Canadá. Y cuando digo irregular quiero decir que fuimos interrogados como ninguna de las otras personas que pasaron por ahí”, relata Roxana a Clarín . En medio de la ruta, “nos preguntaron de dónde éramos originariamente, si teníamos papeles, desde cuándo estábamos y así fue cómo nos detuvieron con nuestro hijo estadounidense”.
La familia no tenía en ese momento más documentos que la licencia de conducir de Rodrigo. “ Nos arrestaron a los dos . A mí me dejaron ir porque estaba con mi hijo y porque la condición de entrada al país lo permitía”. Su marido fue a una cárcel común. No tuvo derecho a fianza ni a un juez. Será deportado el 25 de agosto. El es de José C. Paz y había entrado a EE.UU. gracias al waiver, que entonces permitía a los argentinos permanecer en este país por 90 días sin visa.
A Roxana le queda sólo angustia, y la sensación de que ya no está en el mismo país en el que habían apostado para vivir.
“Ahora el racismo y la intolerancia se siente descaradamente en muchos lugares. En el Congreso piden reformar la Constitución para negarle la ciudadanía a los hijos de extranjeros”, lamenta. Y concluye: “Muchos hablan de la ley de Arizona pero está pasando en todo el país sin necesidad de cambiar el marco legislativo. Simplemente, los ciudadanos sienten que el deber los llama y comienzan la cacería de ilegales por su cuenta”.
Comentá la nota