Desde el Mocase señalan que “Zamora es un tilingo al que no le importa el campesinado”

Luego del asesinato de Miguel Galván ocurrido en el paraje Simbol, en el límite con Salta, desde el Movimiento Campesino de Santiago del Estero-Vía Campesino responsabilizaron al gobernador, Gerardo Zamora por “no reducir a los grupos armados de los empresarios”. “Mira para otro lado porque le dio el poder a los terratenientes”. Las críticas al kirchnerismo y el papel de la CRA en el gabinete provincial.
Miguel Galván tenía 40 años, era del pueblo Lule-Vilela y formaba parte del Movimiento Campesino de Santiago del Estero- Vía Campesino (MOCASE-VC). El miércoles fue muerto de una puñalada en la yugular mientras alambraba un campo en el paraje Simbol, al noroeste de la provincia, justo en el límite con Salta. Según sus compañeros fue asesinado por un sicario de la empresa Agropecuaria Lapaz SA de Rosario de la Frontera. El empresario Facundo Suárez Figueroa había denunciado a Galván y a un hermano por “usurpación” de una porción de terreno donde la firma quería plantar maíz y soja transgénica.

Pero para la policía santiagueña se trató de un crimen producto de una simple pelea familiar. Según el informe policial de la Brigada de Investigaciones Nº 5 de la ciudad salteña de Joaquín V. González (publicada por el diario Panorama) Galván y Paulino Risso Patrón, de 19 años y presunto sobrino del asesinado, discutieron por algún motivo desconocido y ahí el joven decidió asesinar a su tío. El informe también se apura en aclarar que Galván no residía en Santiago sino que había llegado de Mendoza en junio pasado, dando a entender que no se trató de una disputa por tierras productivas.

Como sea, el movimiento campesino sumó otra víctima ya que hace un año, en Monte Quemado, también fue asesinado Cristian Ferreyra cuando resistía al desalojo de un campo donde vivía. La Política Online conversó con Ángel Strapazzón, referente del Mocase-VC que responsabilizó al gobernador y radical K Gerardo Zamora y al Gobierno nacional pero también a la Mesa de Enlace y la CRA (Confederaciones Rurales Argentinas).

- ¿Qué caminos van a tomar luego del asesinato de Galván?

-Vamos a retomar la estrategia que habíamos iniciado el año pasado con el asesinato de Cristian Ferreyra. Lo que pasa es que hay un compromiso del gobernador desde junio de 2009 que tiene siete puntos. Uno de ellos decía que él se tenía que comprometer en pocos meses a reducir los grupos armados contratados por los grandes empresarios y terratenientes

- ¿Zamora cumplió con esa promesa? ¿Cuál es su responsabilidad?

-No hubo ninguna solución. Se diluyeron algunos grupos en el 2010 pero en 2011 volvieron a la carga en la zona de Copo, Alberdi, Pellegrini. Han tomado más virulencia a través de la entrada de empresarios salteños.

- Entonces, al contrario, la situación viene empeorando.

-Hay una de cal y veinte de arena. Está claro que Zamora no se hace cargo y apenas tiene una atención con el jefe de Gabinete pero siempre está en tela de juicio por los grupos económicos concentrados. Zamora mira para otro lado, el campesinado no le importa y tiene un costado muy tilingo. Piensa en pistas de carreras para Río Hondo, en traer la Fórmula 1, construir un aeropuerto para que baje un avión cada 15 días. Es la tilinguería cholula.

Además, tiene a su ministro de la Producción, Luis Gelid, que es metido por la Confederación Rurales Argentinas (CRA) y él básicamente les ha dado a ellos el poder. Es una paradoja, el kirchnerismo está enfrentado a la Mesa de Enlace pero Zamora tiene a los más conspicuos grupos económicos en Producción. Gelid viene de una familia que tiene 40 mil hectáreas, tierras que adquirieron después de La Forestal de manera muy sospechosa.

Su interés, su banca, su corazón y su mente están puestos en otra cosa. Acá, los empresarios los empresarios le construyeron un hotel y chau, su interés no pasa más allá de lo económico. Los radicales se caracterizan por un buen discurso y contenido, pero él nada de eso.

-Lo que pasa con el campesinado santiagueño también se repite en Salta y la presión viene de empresarios de esa provincia. ¿Cuál es la actitud del gobernador Urtubey?

-Es la misma situación, o hasta peor porque ahí no hay organización. Los campesinos nos llaman a nosotros para que contribuyamos a la resistencia o que le acerquemos algún abogado que les de respiro. Es más grave, acá podemos decir que en 30 años de lucha los desalojos los hemos revertido y pudimos volver a la tierra. La soja ha retrocedido, primero porque el fracaso viene a raíz de que los suelos del Gran Chaco no sirven para soja pero también porque el empresariado no acepta situaciones de conflicto permanente. Pueden poner guita un año pero nuestros abogados terminan imponiéndose. Es algo muy complejo, no se puede hacer una gráfica puntual. Esto viene de 200 años atrás, en una institucionalización de un país que no puede tener un proyecto para las mayorías y cuando eso viene, llegan los golpes de estado o financieros.

- ¿Y el Gobierno nacional que papel juega en este panorama?

- La responsabilidad del Gobierno nacional tiene varias aristas. El argumento que dan los más allegados al modelo, dicen que apenas aprietan un poquito, no pueden avanzar. No compartimos un análisis simplista que dice que el Gobierno nacional hace todo mal y es una mierda. Te dan argumentos que son válidos, ¿qué correlación de fuerzas hay para cortarle el chorro a los multinacionales? Por supuesto que hablan con Monsanto, Cristina la nombró pero también por otro lado cuando el Gobierno nacional intentó hacer algo frente a los sojeros se los dejó solo. El Gobierno es un cúmulo de contradicciones terribles, como todos los gobiernos progresistas de Latinoamérica.

Nosotros también le tiramos la idea de cómo entrar divisas sin dañar los bosques, por ejemplo como venta de alimentos con algarrobos y no habría que voltear los bosques. Hay puntos interesantes y otros no.

-Sin embargo, el modelo sojero sigue atentando contra los campesinos y los pueblos originarios…

-Claro que sigue en pie, pero algunos te responden que hay que tener correlación de fuerzas porque apenas le apretás las tuercas a la derecha, te hacen lo que le hicieron a Lugo en Paraguay, que fue promocionado por Monsanto. No es que los gobiernos van a hacer la transformación por sí, sino que hay que construir un movimiento de masas. En el Mocase tenemos siete pueblos originarios, lo que puede ser raro. Por ejemplo, donde sucedió este hecho está el pueblo lule-vilela, pero están los sanavirones al sur, al oeste los comechingones y en los ríos los diaguitas.

-La policía dice que el asesinato de Galván apenas es un hecho familiar. ¿Qué dicen sobre esa hipótesis?

-Suponete que Miguel viviera en Mendoza parte del año: lo asesinaron, el asesino existe. Si Miguel vino de Mendoza es porque, no lo sé a esto, quizá se fue a buscar unos mangos a los viñedos para fortalecer su campo porque no hay financiamiento del Estado y del Gobierno nacional y provincial. Históricamente en el mundo, se manda a alguien a trabajar para mejorar el sistema productivo.

Y si Risso Patrón fuera primo (cosa que no es verdad), siempre en la familia hay uno que se deja contratar por asesinos. Por qué no dicen que lo contrató Figueroa en Tucumán, lo entrenó y lo mandó a matar a Galván. Si no, quedamos en una versión novelesca y nostálgica.

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