Si se cumplen las proyecciones demográficas del Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec), la población del departamento Rosario podría mostrar en octubre próximo un crecimiento del 5,5 por ciento y pasar así de los 1.180.883 habitantes que registró en 2001 a 1.245.673. La variación mejoraría la performance anterior, cuando la variación intercensal (1991-2001) fue de apenas el 3,9 por ciento.
Los datos corresponden a un estudio realizado por el Ipec sobre la evolución poblacional en Santa Fe a partir de la información arrojada por los censos —tanto provinciales como nacionales— desde el siglo XIX, precisamente entre 1869 y 2001.
En el análisis del organismo provincial se aborda el comportamiento de diferentes variables demográficas, entre ellas las migraciones, las tasas de fecundidad y las de mortalidad.
Una de las conclusiones a que arriba el informe es que la población de la provincia recibió un fortísimo impulso por la llegada de extranjeros hasta mediados del siglo XX. Luego, los flujos migratorios internos (de otras provincias) impactaron también de forma significativa hasta la década del 70, pero fueron perdiendo magnitud y en los últimos 30 años se redujeron a la mitad.
Norte y sur. De 20 años a esta parte, indica el informe, aparecen núcleos importantes del centro-norte santafesino que se ven en "franco crecimiento" (Avellaneda-Reconquista, Rafaela, Esperanza, Gobernador Crespo y Gran Santa Fe).
Por eso es interesante ver qué ocurre en el sur: hay un "importante movimiento" de la población hacia las localidades que integran el "polo productivo" del Gran Rosario. Y cinco de ellas —Pueblo Esther, Ricardone, Ibarlucea, Funes y Granadero Baigorria— lideran las que muestran un crecimiento sostenido y "ampliamente superior" al de la provincia.
Pero lo curioso es que, aun cuando cuatro de esas localidades pertenecen al departamento Rosario, en conjunto éste muestra un crecimiento poblacional bajo.
La disminución en la tasa de fecundidad (cociente entre el número de nacimientos ocurridos en un período y el total de la población femenina en edad fértil en el mismo lapso) por el cambio de los roles femeninos en la sociedad aparece como un factor determinante.
Como sea, y aun cuando el magro crecimiento poblacional del 3,9 por ciento que mostró el censo 2001 para Rosario pueda atribuirse parcialmente a posibles defectos en el operativo (ver aparte), las proyecciones prevén que la próxima toma censal exhibirá un incremento del 5,5 por ciento.
Si al final esa suba se cumple, igualmente la variación seguirá por debajo de la media provincial, estimada en un 6,1 arriba.
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