El proyecto ya fue presentado al Concejo Deliberante. Apunta a facilitar la búsqueda de su origen a todas aquellas personas a las que puedan haber sustraído su identidad en casos de apropiaciones
Sin hacer ningún tipo de difusión, en el más completo anonimato, se les acercaron 14 personas pero, en cuestión de unas pocas semanas esa cifra trepó considerablemente a raíz de la investigación periodística que provocó el destape de una causa judicial por sustracción de menores.
Eso permitió dimensionar la magnitud que alcanzó la supresión de identidad de recién nacidos en Río Cuarto, una maniobra que desde hace décadas viene perpetrándose bajo cuerda con el consiguiente perjuicio psicológico para quienes lo sufren.
Consciente de esa realidad, el área coordinada por Walter Torres se ocupa a pulmón de rastrear parientes, trajinar clínicas y husmear archivos para tratar de completar historias de vida que fueron mutiladas desde el mismo momento del nacimiento.
Ahora, lo que buscan es darle un marco institucional a esa función, por eso acaban de presentar en el Concejo Deliberante el proyecto de un Programa Municipal de Identidad Biológica que, como su nombre lo indica, apunta a “facilitar la búsqueda de la identidad biológica de todas las personas que tengan sospechas fundadas sobre sus raíces y deseen conocer su verdadero origen”.
“Es un proyecto que veníamos trabajando desde antes de que surgieran estas novedades judiciales, para eso estuvimos reunidos con Wilfrido Pérez, el funcionario que tiene a cargo el área de Derechos Humanos del Poder Judicial y que desde hace tiempo viene recibiendo infinidad de casos de búsquedas de identidad de toda la provincia”, comentó el secretario de Desarrollo Humano, Francisco Varela.
La propuesta lleva su firma y la del intendente municipal, Juan Jure, quien hace pocos días dio otra muestra clara de su apoyo a la investigación de estas sensibles causas, cuando ordenó la apertura de todos los archivos de la maternidad Kowalk, del Registro Civil y del Cementerio de la Concepción para que sean revisados por la comisión ad hoc que se creó en el Concejo Deliberante.
La idea es que la defensa del derecho a la identidad sea una de las prioridades del Municipio y, entre los objetivos específicos del programa se plantean:
» Generar acciones que permitan a los interesados poder conocer su verdadera identidad con las obvias limitaciones que el derecho a la intimidad y privacidad requieren.
» Proveer, en la medida de lo posible, los medios necesarios para la tramitación de documentación, archivos y todo otro instrumento público tendiente a establecer o determinar la identidad de las personas.
» Organizar un archivo con los legajos de todas las personas que buscan su identidad biológica.
» Promover el acervo en óptimas condiciones de todos los archivos públicos.
» Proponer iniciativas tendientes a mejorar el acceso a los registros públicos: libros de actas, libros de partos, de nacimientos, de neonatología e historias clínicas.
El proyecto de ordenanza contempla un formulario anexo donde quien realiza la solicitud de búsqueda deja sus datos personales y hace un pormenorizado relato de su caso, “pero además se compromete a mantener la confidencialidad de los datos que puedan surgir en la investigación y asume la responsabilidad por la divulgación de esa información, comprometiéndose a mantener reserva y preservar la intimidad de las personas para evitar daños a terceros”, explicó Walter Torres.

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