El cambio de costumbres se consigue en el largo plazo y mediante una educación alimentaria sostenida en el tiempo. En estratos sociales bajos se advierte sobrepeso, algo que se condice con el tipo de elaboración y elección de los alimentos
Autoridades de la Secretaría de Salud y Acción Social refieren que “la obesidad durante la infancia es un problema serio que demanda de acciones concretas, es importante que desde la atención primaria se promuevan acciones para luchar contra la obesidad y aumentar la noción de que el sobrepeso genera consecuencias y problemas de salud a largo plazo”.
En este sentido, coinciden en la importancia de la prevención desde la atención primaria y señalan que “es posible trabajar en la introducción de pautas para promocionar mejores condiciones de vida, hacer una dieta más acorde y promover la actividad física”.
“Estos cambios son paulatinos y se van dando lentamente en todas las sociedades, por supuesto que los grupos humanos que tienen mejores condiciones de vida más rápidamente se van a hacer cargo de la importancia de realizar actividad física y de comer mejor, pero en los grupos más desprotegidos los talleres de educación alimentaria son fundamentales, lo mismo que el contacto e intervención permanente de los equipos de salud”.
Consultada respecto de este tema., y fundamentalmente de la incidencia que tiene la obesidad infantil en las cuestiones de salud, la doctora Adriana Torriggino, directora de Epidemiología y Estadísticas del Municipio refirió que “en todas las clases sociales la mayoría de los niños no recibe la alimentación correcta, aunque se ve en Latinoamérica que las clases más pobres tienen problemas alimentarios que llevan a la obesidad infantil”.
“Pero en todas las clases sociales se advierten problemas de alimentación, el acceso a los alimentos que tienen los chicos en la escuela o en el kiosco del barrio es un tema de salud también porque en general consumen productos ricos en sal y en grasas saturadas que tienen un marcado impacto en la salud”, planteó la profesional.
En este sentido, la funcionaria comentó que “realizamos un trabajo en los Centros de Desarrollo Comunitario, donde detectamos que hay un aumento progresivo de la obesidad infantil”.
“No tenemos una evaluación escolar, ni podemos saber si en todos los estratos sociales pasa lo mismo, pero sí sabemos que en los estratos más pobres la obesidad es un problema serio”.
Al respecto, Torriggino planteó que “se están haciendo algunas intervenciones desde los Centros de Desarrollo Comunitario para tratar de modificar este tipo de conductas y se están promoviendo acciones preventivas desde la atención primaria”.
Con respecto a si es un problema de acceso al alimento o al tipo de elaboración de la comida, la funcionaria consideró que “tiene que ver con el tipo de elaboración de la comida, mas que con el acceso al alimento”.
“Tiene que ver con cómo se prepara la comida, con los productos que se usan para cocinar y en todas las clases sociales pasa lo mismo, es una cuestión en la que interviene el dinero disponible para comprar alimento en las escuelas, en el kiosco, en el almacén de la esquina, porque esta elección pasa por lo sabroso, algo que en general coincide con el alimento de peor calidad, el más rico en grasas y en hidratos de carbono”.
“Hay una experiencia hecha en una escuela donde se les pidió a los chicos que llevaran lo necesario para compartir un desayuno y un alto porcentaje llevó snak, alfajores y productos de alto valor calórico y escaso valor nutricional”, comentó y señaló que “en este tema existen cuestiones que son culturales, y que requieren de acciones que se planifiquen en el largo plazo”.
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