Especialistas advirtieron que cambios mínimos de hábitos en la adolescencia vinculados a la alimentación y actividad física previenen fracturas por osteoporosis, enfermedad que afecta a una de cada tres mujeres mayores de 50 años.
Especialistas de la International Osteoporosis Foundation (IOF) estimaron que la enfermedad causa una fractura cada tres segundos, incluyendo tres de vértebra por minuto, en el mundo.
En el 2000 se produjeron en el mundo unas 9 millones de nuevas fracturas por osteoporosis, de las cuales 1,6 millones fueron fractura de cadera, 1,7 millones de antebrazo, y 1,4 millones de vértebra, sostuvo un informe de la entidad.
En ese sentido, estimó que en el mundo 1 de cada 3 mujeres mayores de 50 años y 1 de cada 5 hombres tendrá 1 fractura por osteoporosis.
En América Latina, diferentes estudios mostraron que, de igual forma que en el resto del mundo, una de cada tres mujeres mayores de 50 años padece osteoporosis, mientras que en el hombre la pérdida ósea es más lenta.
Especialistas de la IOF afirmaron que la mayoría de las mujeres asocian la osteoporosis y las fracturas producidas por la enfermedad con la menopausia, pero advirtieron que las jóvenes también pueden sufrir quebraduras por descalcificación.
Las fracturas en las jóvenes, expresaron, pueden producirse cuando no se alimentan en forma adecuada durante el embarazo y amamantamiento, por lo que aconsejaron cuidar la salud de los huesos durante todas las etapas de la vida, "ya que con pequeños cambios de hábitos se puede reducir el riesgo de sufrir osteoporosis".
El director científico de la IOF para América Latina, José Zancheta, explicó que "hay personas a las que una fractura las fractura, les cambia la vida para siempre y les ocasiona un daño irreparable".
"El principal riesgo es tener un antecedente familiar de fractura en abuelas, madre u otro familiar cercano, aunque muchas veces no se lo relaciona con esta enfermedad", sostuvo el especialista en declaraciones realizadas en una conferencia de prensa en la ciudad de Buenos Aires.
Zancheta manifestó que "para no repetir la historia lo mejor que se puede hacer es incorporar la cantidad suficiente de calcio y vitamina D a toda edad, hayan o no otros factores de riesgo presentes" y sumar "la actividad física a la vida cotidiana, formando hábitos saludables que protegen contra ésta y otras afecciones".
"En la mujer que ya presenta una descalcificación ósea, a todo tratamiento o medida que se tome, desde actividad física hasta terapias farmacológicas, se le debe sumar calcio y vitamina D", destacó el experto.
En ese sentido, advirtió que "en las niñas, adolescentes y jóvenes la ingesta adecuada de estos elementos favorece la formación de huesos fuertes, que resistirán mejor durante el período natural de pérdida ósea".
La nutricionista del Instituto De Investigaciones Metabólicas (IDIM), Silvia Seccia, afirmó que "por lo general, entre el 60 y 70 por ciento del aporte diario de calcio se cubre con lácteos y el resto con otros alimentos".
"Para intolerantes a la lactosa, otra opción es el sésamo pulido y molido, mientras que los frutos secos o los vegetales, si bien poseen calcio, no ofrecen una buena biodisponibilidad, porque la fibra que poseen interfiere en la absorción de este nutriente a nivel intestinal", explicó la especialista.
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