Lo afirmó a este diario el titular del Sindicato de Empleados de Comercio, Julio Henestrosa.
En efecto, el sindicalista reconoció que si bien hubo muchos locales que se plegaron a la medida, y cerraron a las 17, “otros lo hicieron a las 22.30”.
Control
En este contexto, Henestrosa anunció que para el 31 de diciembre próximo (sábado) recorrerán “las principales arterias céntricas” con el fin de denunciar públicamente a aquellos dueños que no adhieran a la resolución.
“No puede ser que un trabajador llegue a su casa a las 23, ¡un 24!”, se indignó el gremialista.
Y recordó que antes de las políticas neoliberales y las leyes de flexibilización laboral de los 90, el tope horario para estas fechas eran las 21.
Con respecto a la modalidad que tendrán los controles, ahondó: “Vamos a hacer recorridas, y entregaremos volantes en mano a los vecinos, para denunciar a los comerciantes que violen la resolución”.
“Está bien recuperar ventas, pero todo tiene un margen”, afirmó, y agregó: “El argumento siempre es el mismo, ya cuando yo empecé en el gremio, hace muchos años, se decía que ‘hay que recuperar’, que ‘se necesita’. El trabajador es socio de la empresa en la crisis, ahora cuando la empresa anda bien, es explotado”.
Jornada laboral
“No propusimos como horario de cierre las 13 horas, sino las 17, para que se pueda cumplir la jornada laboral de ocho horas y que aquel comerciante que quiera abrir de corrido desde las 8 lo pueda hacer”, explicó.
Y comparó: “En las ciudades turísticas del exterior, el sábado a la tarde no hay ningún comercio abierto; acá todavía nos falta mucho”.

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