El licenciado en Servicio Social brindó una conferencia en el Instituto Superior N° 33. Valoró los cambios que se registraron en los últimos años y consideró que la Asignación Universal por Hijo "es una acción de gobierno única en el mundo"
Antes de comenzar su disertación integró una mesa de diálogo con la prensa acompañado por la directora, Graciela Callegari, y se refirió a la emergencia de nuevos procesos sociales y subjetividades que surgieron en nuestro país como consecuencia de la aplicación de políticas neoliberales que implicaban la reducción del Estado a su mínima expresión.
En este contexto, dio a conocer las nuevas formas de acción social que surgieron como resistencia frente a las políticas implementadas en las últimas tres décadas, que se fueron consolidando a partir de 2003 cuando el Estado retomó su rol de ser el garante de los derechos de los sectores más vulnerados de la sociedad, en un proceso que se prolonga hasta la actualidad.
"Nos encontramos en un contexto histórico y social que es el resultado de una serie de décadas de abandono por parte del Estado en términos de políticas sociales. La reducción del Estado y la construcción de un sujeto de beneficio como aquel que recibe políticas sociales tiene su origen en la dictadura militar", dijo Carballeda al referirse al proceso de consolidación de un escenario neoliberal, que -según indicó- trajo como consecuencia la construcción de subjetividades que operan en la dinámica social actual.
En este sentido, afirmó que "el discurso neoliberal sigue estando como un fantasma atravesando nuestra forma de ser. En los años del neoliberalismo la ausencia del Estado no se dio solamente desde el punto de vista de la protección social. El Estado se retiró de la acción social, pero esta ausencia se multiplicó desde el punto de vista punitivo. A raíz de esto se perdió el proceso de socialización en términos de pauta cultural".
Un nuevo contexto
Por otra parte, Carballeda explicó que la Argentina hoy presenta nuevos desafíos en materia de acción social, que tienen que ver con la comprensión de estos nuevos procesos que surgieron como consecuencia del abandono del Estado en su función asistencial. "Desde el 2003 el Estado comenzó a recuperar su papel lentamente, con dificultades. Hoy se construyen subjetividades que tienen que ver con procesos de crisis y de dificultades donde se desdibujan los lugares que ocupa la familia como espacio de socialización. Las políticas sociales se van adaptando dinámicamente a determinadas circunstancias. Esto implica un tejido social destruido y una incertidumbre en las formas de relacionarse", sostuvo.
Sobre esta cuestión, ejemplificó con la delicada situación social en que se encuentran muchos jóvenes que nacieron cuando la Argentina se hundía en una profunda crisis institucional y económica. "Si estoy frente a un chico de 20 años que tiene consumo problemático de sustancias y está en conflicto con la ley y alguna cuestión vinculada con salud mental no puedo pensarlo en presente. Tengo que entender que ese chico tenía ocho años en el 2000 y preguntarme qué Argentina teníamos entonces. Todos los sistema de socialización estaban en crisis. En ese contexto este chico construyó su subjetividad", reflexionó.
Asignación Universal
En tanto, destacó a la Asignación Universal por Hijo como una de las medidas más eficaces implementadas por el gobierno nacional para dar solución a la pobreza en términos estructurales. "La Asignación Universal es una acción de gobierno única en el mundo. El impacto fue mucho mayor al que se esperaba desde un punto de vista positivo, porque cambió la vida cotidiana de las personas que la reciben. En la época de los planes, la gente compraba fideos, yerba, azúcar y -si podía- arroz, y los acumulaba porque no se sabía si mañana iba a tener uno", señaló.
Al mismo tiempo, comentó que a partir de la implementación de esta ayuda "las personas tienen la certeza de que la van a seguir cobrando y, como consecuencia, cambió su forma de alimentación. Por otro lado, hizo posible que la gente empezara a preocuparse por cuestiones a las que, por su condición de marginalidad, pensaban que no podían acceder. Y desde lo microeconómico, la medida trajo una circulación de dinero en los barrios que permitió que estos comenzaran a levantarse".
Agregó que los efectos de estas políticas de inclusión social ya se empiezan a advertir en las escuelas. "La Asignación Universal por Hijo hizo que los chicos vuelvan a las escuelas. Hubo que construir aulas nuevas. Es preferible que el chico esté en la escuela con una netbook que en la puerta haciendo otra cosa", sostuvo al tiempo que advirtió que "el niño que va a la escuela en este momento no es el sujeto que la escuela está esperando. Es un actor nuevo que sabe mucho de tecnología, demanda cosas y en muchas cuestiones está más formado que el maestro".
Cambio de paradigmas
"Estamos en un momento de cambio de paradigmas en las políticas sociales. Y en estos procesos siempre hay tensiones. La Asignación Universal, el matrimonio igualitario, la nueva ley de salud mental, el consumo problemático de sustancias, las reformas al Código Civil, las cuestiones vinculadas con los pueblos originarios y otros temas de agenda en la Argentina, son asimilados por amplios sectores de la población. Pero hay personas que no están de acuerdo con esto", explicó al referirse a las tensiones que provocan en diversos estratos sociales de país las transformaciones que se están dando.
En este marco, reivindicó la tarea del trabajador social como un agente mediador entre la teoría y la práctica, que está capacitado para comprender estos nuevos fenómenos. "En realidad lo que ocurre es que cuando se elabora una política de Estado, esta es mediada por el trabajador social. Y ese espacio entre el sujeto de intervención y la política social puede ser resignificado. En los noventa vimos experiencias locales que se convirtieron casi en la génesis de un pequeño movimiento social. El trabajo social es la disciplina más habilitada para sacar ese tipo de resignificaciones", afirmó.
Por último, Carballeda aseguró que después de tres décadas de aplicación de políticas neoliberales que llevaron a la Argentina y América Latina a la destrucción del tejido social, "la presencia del Estado y las políticas sociales activas y universales está instaladas a nivel mundial, y no hay vuelta atrás".

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