Descuentos de ANSES achican una torta cada vez más pequeña

En 1992 los gobernadores resignaron el 15% de cada distrito para financiar el organismo federal tras la creación de las AFJP. A más de cuatro años de que los fondos previsionales regresaran al Estado, el descuento continúa. También se extiende hasta los municipios. PRESENTE. PARA ESTE AÑO SE PREVÉN $1.000 MILLONES DE PESOS.
Este año se cumplen dos décadas de un descuento del 15% a la coparticipación federal para financiar la ahora poderosa Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), de lo que el Estado nacional debe enviar a las provincias recorta dicho porcentaje que por efecto dominó se extiende hasta los municipios.

Desde inicios de este año los gobernadores y en especial los de los distritos más grandes en población y economía (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Juan y Mendoza entre otros) otearon a partir del verano pasado que el horizonte financiero 2012, no es halagüeño.

En un paquete de fluctuantes reclamos a la Nación las provincias suelen plantear que el 15% quitado de la coparticipación federal -ítem fijado en un pacto fiscal durante una emergencia económica (ver aparte)-, sea desactivado y que tales recursos se vuelquen a los distritos y a sus respectivos municipios.

Por cuestiones políticas esos pedidos quedan muchas veces circunscriptos a los límites provinciales sin gravitar en esferas nacionales. Sea porque son distritos bajo el color político partidario del Gobierno federal de turno o porque no quieren romper lanzas del todo e incomodar, a la administración central.

Por ejemplo, el gobernador Ricardo Colombi lo expresó varias veces: “Las provincias financiamos al ANSES” y otro tanto ensayó semanas atrás con la estatización de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) cuando distritos del Nordeste argentino buscaban que las utilidades de la firma sean distribuidas a todas las provincias. Incluida la Capital Federal. Pretensión que tampoco maduró ya que el proyecto de ley pasó a una velocidad muy parecida al de la luz en ambas cámaras del Congreso.

Sobre llovido mojado

Por estas semanas un importante lote de gobernadores gestiona ante sus respectivas legislaturas avales para poder tomar deudas y en otros casos, emitir letras de sus tesoros provinciales. En los últimos días Corrientes fue protagonista de esta coyuntura. Ricardo Colombi hace más de tres semanas envió al legislativo un paquete de leyes que lo habiliten a pedir dinero prestado. Unos $750 millones y $300 millones en (LETES) Letras del Tesoro. Con ambas herramientas el Mandatario radical busca capear los nubarrones y posibles tormentas financieras en un futuro a corto plazo (ver página 5).

En este marco el pasado lunes su par de Misiones, Maurice Closs, lo visitó y se expresó en idéntico sentido. Incluso el misionero fue más explícito y enumeró los recursos que ya no llegan a las provincias porque son “reencauzados” hacia otros destinos desde el gobierno central. El testimonio tiene una plusvalía ya que Closs integra el convoy de gobernadores “K” que pueblan la geografía nacional. En tanto y en lo que se podría definir como una “sintonía fina” regional, Chaco aprobó un proyecto de ley enviado al legislativo de la vecina orilla por el gobernador Jorge Capitanich. Pide tomar créditos y también emitir LETES. Al igual que Corrientes el dinero se volcará a la compra de maquinaria y herramienta de trabajo para municipios de la vecina orilla. Todo bajo la premisa de fomentar las autonomías comunales sin olvidar que el año próximo será electoral y los intendentes son aliados claves para empresas proselitistas.

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