Son investigadores de la UNRC. Llevaron los primeros resultados a un congreso médico en Córdoba.
El proyecto de investigación se denomina “Biomonitoreo Genotóxico de Poblaciones Humanas y Animales Silvestres Expuestas a Plaguicidas”.
Delia Aiassa, su directora, dio a PUNTAL algunas precisiones sobre los primeros resultados del trabajo que fue presentado el viernes en la capital provincial.
“Los estudios sobre el daño genético que produce el glifosato en animales de experimentación así como en cultivo de tejido humano muestran que tiene la capacidad de producir efectos adversos sobre el material hereditario”, señaló Aiassa.
El trabajo determinó que las personas estudiadas que tienen contacto con plaguicidas, “presentan mayor número de alteraciones en su material genético; esto se manifiesta como mayor número de alteraciones en los cromosomas, mayor número de micronúcleos y mayor cantidad de fragmentos en el ADN”.
Asimismo, la investigadora explicó que estas alteraciones pueden conducir a un amplio espectro de enfermedades. “Un aumento en el daño del material hereditario puede traducirse como un riesgo aumentado a padecer enfermedades o diferentes efectos”.
La directora de la investigación enumeró los posibles efectos que pueden observarse tras la exposición aguda, a grandes cantidades en períodos breves, entre otros: alteraciones neurológicas (temblores musculares, excitación, depresión, convulsiones), respiratorias (dificultad respiratoria, broncoespasmos, sibilancias), digestivas (diarreas, vómitos), cardiovasculares (bradicardia, hipotensión, arritmias).
Aiassa explicó además que hay otros efectos que “suelen pasar desapercibidos relacionados a la exposición crónica, a pequeñas cantidades de la sustancia como: cambios de conducta, reacciones alérgicas, trastornos reproducProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 vos (infertilidad, abortos a repetición), desarrollo de tumores (cáncer), muchos de ellos relacionados al efectos de los agroquímicos sobre el material genético”.
El único estudio en Córdoba
El de la UNRC es el único equipo de investigación avocado al estudio del efecto tóxico sobre el material hereditario de sustancias químicas, en especial plaguicidas, en la provincia de Córdoba.
El proyecto de investigación se denomina “Biomonitoreo Genotóxico de Poblaciones Humanas y Animales Silvestres Expuestas a Plaguicidas”, comenzó a ejecutarse en 2006 y se prolonga hasta hoy, financiado primero por la Provincia y luego por la universidad.
Se estudiaron poblaciones rurales de las zonas de Las Vertientes, Saira, Alcira Gigena, Rodeo Viejo, Marcos Juárez y alrededores de la Ciudad de Río Cuarto.
En cada zona se trabaja con una muestra poblacional aleatoria integrada por 10 a 30 personas expuestas, e igual cantidad de personas sin exposición a plaguicidas.
El grupo de investigación está integrado por la doctora Delia Aiassa (directora), el doctor Fernando Mañas, la licenciada Beatriz Bosch, la veterinaria Laura Peralta, la licenciada Natalia Gentile, el abogado Sergio Bevilacqua, y el estudiante de Derecho Joaquín Gomez Miralles, bajo el asesoramiento de la doctora Nora Gorla.
“No existe una legislación integral en materia de agroquímicos”
El estudio de los investigadores de la UNRC es multidisciplinario. De ahí que otro de los aspectos estudiados es la legislación en materia de agroquímicos. En este sentido, el trabajo advierte que “no existe una ley nacional que regule de manera integral el uso y la aplicación de agroquímicos”.
El análisis corrobora que hay “un cúmulo normativo que regula la materia ambiental, entre ellas la Ley General de Ambiente, la Ley de residuos peligrosos y otras que son aplicables por analogía a esta temática”. Así lo manifestó la doctora Delia Aiassa.
Pero por otro lado señala serias falencias en las normas. “Para Córdoba, la Ley 9164 presenta grandes lagunas normativas, sobre todo respecto a los cuidados que deben tener los aplicadores para con la salud y el ambiente”, advierte Aiassa.
En otro orden de cosas, el estudio del equipo de investigadores detectó un gran descuido en el manejo de agroquímicos. “En líneas generales podemos concluir que: en las poblaciones estudiadas existe un desconocimiento sobre los plaguicidas, su uso, sus efectos sobre la salud humana y del ambiente, y la normativa aplicable a los mismos”, reza el documento del trabajo.
La investigación considera importante contar con diagnósticos tempranos de los efectos de los plaguicidas para “intervenir desde la educación e, incluso, desde la proposición de reformas legislativas, en defensa y beneficio de la salud humana y ambiental”.
En este sentido, el proyecto de investigación contempla el diseño de acciones de concientización y sensibilización, apuntados a generar conductas más cuidadosas en el manejo de agroquímicos.
La doctora Delia Aiassa, directora del programa de investigación de la universidad, sostuvo: “A partir de la información obtenida se instrumentan estrategias de intervención educativa a través de talleres y material de divulgación para posibilitar la introducción de cambios en la manipulación de plaguicidas y contribuir al cuidado de la salud humana y ambiental”.
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