Descontrol en la puerta de las escuelas

Con el inicio de clases vuelven los problemas de tránsito en torno a los colegios. La situación se agrava en el microcentro y en las calles por las que también circulan colectivos. Los transportes escolares piden que se demarque un sector de exclusividad.
Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

La relativa tranquilidad con la que se puede circular por el microcentro en enero y los primeros días de febrero, cuando varios se van de vacaciones, se termina en cuanto comienzan los festejos vendimiales, la antesala del inicio de clases. Ya en marzo, las doble y hasta triple filas frente a los colegios, en los horarios de entrada y salida, congestiona aún más las calles, en las que confluyen vehículos particulares, transportes escolares y colectivos.

Sobre Catamarca, casi Salta, hay tres vehículos particulares en el sector de "Ascenso y descenso rápido de escolares" que corresponde al Colegio Sagrado Corazón. Si bien en ese espacio caben cuatro autos, cada conductor llega y deja el suyo a las apuradas, para bajarse y retirar a sus hijos.

Así, una mujer ha dejado un par de metros libres antes de la senda peatonal, donde no puede ubicarse otro vehículo, y un par de metros atrás. Entretanto, una trafic de transporte escolar se ha tenido que ubicar en doble fila. Comienzan los bocinazos y un hombre hace señas a un colectivo para abrirse al carril de la izquierda, el único que ha quedado para circular.

"Siempre es el mismo problema. El año pasado había un inspector que no permitía la doble fila y había que dar la vuelta a la manzana hasta 3 ó 4 veces, esperando a que se desocupara un lugar", comentó Liliana Puebla, una mamá que ayer había conseguido ubicarse en el sector destinado a la escuela.

Como contraparte, en el otro espacio de "Ascenso y descenso rápido de escolares" del colegio, sobre calle Lavalle, la pintura amarilla en el cordón casi ha desaparecido, y aunque son las 12.45 y los alumnos de jardín salieron a las 12.40 y los de secundario lo harán a las 13, los seis espacios están ocupados por vehículos estacionados. Desde el establecimiento explican que esa cantidad de lugares no resulta suficiente porque asisten 600 alumnos, y que además deberían colocar cartelería en el entorno que indique que la máxima es de 20 kilómetros por hora.

Tan sólo a un par de cuadras, en la esquina de Lavalle y Montecaseros se encuentra la entrada principal de la escuela Domingo Bombal. Sobre el costado derecho de Montecaseros se ha destinado un tramo al ascenso y descenso de escolares, pero un taxista ha aprovechado el espacio libre para esperar que salga un viaje. Si bien no se puede estacionar en toda la cuadra, no se ha delimitado en la calzada dónde termina el espacio de la escuela, dónde se ubica el exclusivo para "carga y descarga" que indica otro cartel, y el de la parada de colectivos.

La directora, María Estela Napolitano, cuenta que decidieron cambiar la puerta de salida de los pequeños a calle Lavalle porque la vereda es más ancha y no es tan riesgoso como en la esquina. De todos modos, consideró fundamental que la comuna coloque pilotes metálicos en la esquina para que detengan a los vehículos en caso de que se produzca un accidente.

Claudia Zumba, la vicedirectora, agregó que hay colectivos que circulan por Lavalle y doblan por Montecaseros, y se encuentran con los autos de los papás y los transportes escolares detenidos en doble fila. Por eso, planteó que sería importante que volvieran a destinar un inspector de Tránsito como ocurría el año pasado, para ordenar la circulación.

Cada vez más vehículos

El subsecretario de Seguridad Ciudadana de Capital, Raúl Levrino, insistió en que cada día ingresan a la ciudad 270 mil vehículos, que se suman a los 90 mil de vecinos del departamento. Además, señaló que cinco años atrás entraban 170 mil autos, es decir, 100 mil menos que hoy, por lo que se puede esperar que el parque automotor siga creciendo.

En los últimos meses, desde la comuna capitalina se han propuesto medidas que pretenden mejorar esta situación. Se habló de prohibir la entrada de vehículos particulares ciertos días de acuerdo al número de la patente. También, de distribuir los horarios de ingreso y salida de colegios, de comercio y de entidades bancarias, que hoy coinciden, por lo que generan embotellamientos ya que se concentra el desplazamiento en ciertas franjas horarias.

Con respecto al tránsito en torno a los colegios, Levrino indicó que pueden destinar unos 15 inspectores a los establecimientos que se encuentran en las zonas de mayor conflictividad vehicular. La prioridad de los uniformados, agregó, es agilizar el ascenso y descenso, y evitar accidentes. Sin embargo, el funcionario planteó que parte del problema radica en que los padres esperan a último momento para llevar a sus hijos, por lo que muchos vehículos confluyen en unos pocos minutos.

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