Descontento de presos por la comida y el agua en San Luis del Palmar

El malestar se inició durante la mañana de ayer cuando los internos decidieron protestar por las malas condiciones del servicio gastronómico, como así también pedir un tanque de agua de 1.500 litros que provea a todo el penal.
Desde la Subsecretaría de Gobierno aseguraron que la situación se había normalizado para la tarde-noche de ayer.

No hubo huelga de hambre pero sí hubo descontento y reclamos. Así lo dejó entrever el subsecretario de Gobierno de la provincia, Luis Bravo, al asegurar que la protesta de los presos alojados en la antigua alcaidía de San Luis del Palmar se había solucionado.

La demanda de los internos era concreta. Pedían por un recambio de la firma que proveía los almuerzos y las cenas. Al parecer venían comiendo guiso en forma reiterada de una casa de comidas de la zona. Por otro lado también exigían la provisión de agua potable en los pabellones donde se encuentran alojados.

Según especificó el funcionario en diálogo con EL LIBERTADOR, ambos problemas habrían sido subsanados hacia la tarde-noche de ayer. "La queja de los internos era concreta, no tenían agua, pero por un problema de presión, dado que en San Luis del Palmar el servicio se corta desde las 10 y hasta las 18, por lo que tenían muy poca o nada, pero esto fue solucionado. Se llevó una cisterna móvil para proveer a los pabellones mientras se instala una bomba", aclaró Bravo.

Respecto del tema de la comida, el Subsecretario también aseguró que ya estaba solucionado y que anoche mismo estaban cenando otro tipo de alimentos. "Es cierto que venían comiendo guiso reiteradamente y este clima no ayuda, entendemos que necesitaban un menú más variado y que había que mejorarles la calidad de los alimentos, para que tuvieran una dieta más equilibrada", reconoció.

Lo cierto es que, de acuerdo a las declaraciones de Luis Bravo, los problemas que concentraron el reclamo de los 35 internos (28 procesados y 7 condenados) que se hallan alojados en esa alcaidía ya fueron solucionados, por lo que la calma ya tendría que haber vuelto a la Unidad.

UNA HUELGA

QUE NO FUE

Si bien desde la Subsecretaría de Gobierno negaron que se hubiera producido una huelga en esa unidad penitenciaria, durante la tarde de ayer circuló la versión periodística que sí ocurrió y que unos 16 presos fueron los que habrían adoptado esa medida de protesta.

El reclamo del que se habían hecho eco varios medios aseguraba que un grupo de internos se declaraba en huelga hasta tanto no se cambiara la empresa que estaba encargada de la alimentación; como así también pedían la instalación de un tanque de agua de 1.500 litros. Para ello exigían la inmediata intervención del recién asumido ministro de Justicia, Eduardo Hardoy, quien al parecer hace unos días había recorrido esa dependencia.

No es la primera vez que se escuchan reclamos de estas características, en particular, por la falta de agua en las dependencias de la alcaidía de San Luis del Palmar. Hace tiempo ya se había denunciado públicamente que no funcionaba la bomba de agua y que las cañerías serían muy antiguas y estarían en gran parte tapadas, por lo que los pabellones se alimentaban con mangueras; y a todo ello se sumaba la falta de energía eléctrica en algunos de los sectores, lo que contribuía a generar mayor malestar.

Las expectativas de los internos y sus familiares estarían centradas en las obras de refacción que el propio ministro de Gobierno, Gustavo Valdés, anunció que se harían luego de sumar estas dependencias al circuito penitenciario, sobre todo para alojar mayor cantidad de internos y descomprimir otras unidades.

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