El reclamo por el robo de la campana que pertenece a la parroquia Nuestro Señor Hallado, que sucedió hace dos meses, trascendió en las redes sociales. Según un colaborador de la misma, se hizo la denuncia pero todavía no hay resultados.
Cuando se la bajó se la llevaron a la casa del señor Juan Gómez que vive sobre la ruta. El cual, según Rodríguez Pardo, es de confianza. Se la ubicó en un galpón en la propiedad del mismo. Se la dejó allí de modo que pudiera trasladarla cualquiera que viajara a los destinos donde poder repararla.
“Fue en octubre cuando, los párrocos, decidieron que quedara allí. Cuando el 18 de agosto se iba a festejar el centenario de la construcción del templo, Gómez nos dijo que una semana antes se robaron la campana. La iban mostrar como una de las tantas reliquias de la parroquia”, agregó el colaborador.
En ese momento se hizo la denuncia policial. “Muchos tienen datos sobre el hecho, pero nadie dice nada. Es una campana, que por su peso, no se la puede llevar a pulso. Con mucha dificultad la podrían trasladar cuatro personas. La orden de trasladarla a la casa de Gómez fue del párroco, no la dimos nosotros que colaboramos, ni el Intendente. Eso incumbe solamente a la parroquia”, aclaró Rodríguez Pardo.

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