Miguel Pesce se enteró recién ayer que no seguiría en el Banco Central hasta septiembre para completar el mandato presidencial de Martín Redrado, como todos suponían. El economista mantiene una buena relación con Mercedes Marcó del Pont y seguirá como director hasta ese momento, cuando se vence su mandato, pero deberá archivar los planes que tenía para gestionar la entidad.
En rigor, el economista se mantuvo fiel al kirchnerismo cuando el vicepresidente pegó el salto a la oposición. Por eso el Comité de Ética del radicalismo lo suspendió como afiliado y evalúa quitarle el carnet en forma definitiva, como ocurrió con otros radicales K.



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