La oposición no logra dar con un rival fuerte para Obama
Muestra de esa atomización fueron las elecciones primarias de ayer en Carolina del Sur, donde, luego de un sorpresivo repunte, el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich , que cosecha simpatías entre los sectores más duros del partido, le arrebató la delantera a Romney y se alzó con un triunfo. De acuerdo con los primeros resultados oficiales, el ex congresista obtuvo el 40,9% de los votos y el ex gobernador, el 27%.
Así, hasta ahora, cada una de las tres etapas de la carrera para dar con el rival del presidente demócrata fue ganada por un candidato diferente. Es la primera vez en la historia de las primarias republicanas que sucede eso.
"Estamos divididos y con mucho más entusiasmo por poner en duda a Romney que por derrotar a Obama", fue el duro diagnóstico de Kenneth Duberstein, ex jefe de gabinete de Ronald Reagan y colaborador en la Brookings Institution.
Semejante panorama no hace sino serenar a los demócratas, a quienes las encuestas proyectan como cómodos ganadores en las presidenciales del 6 de noviembre.
De hecho, poco a poco, Obama se mete en la campaña con la que aspira a ganar una segunda presidencia. Participa activamente en actos para recolectar fondos y se muestra tan relajado que, hace unos días, hasta se atrevió a cantar a capella en un acto público. Fueron un par de segundos, pero cosechó una ovación digna de estrella de rock.
El proceso interno republicano, en cambio, vuelve a demorarse y, luego del resultado de anoche en Carolina del Sur, busca una nueva señal en las internas en Florida, el 31 de enero próximo.
La vacilación del Great Old Party (GOP) -tal como se llama al partido- obedece, entre otras razones, al aún irresuelto debate entre el ala conservadora y el ala moderada de sus votantes, así como al hecho de que, hasta ahora, la campaña de los cuatro aspirantes que siguen en carrera se centró mucho en la "elegibilidad" del candidato y no tanto en su capacidad para derrotar a Obama.
"Creo que eso fue un error que desconecta con el votante", advirtió Bruce Ransom, analista político de la consultora Clemson.
Además de Romney y de Gingrich, otros dos aspirantes disputan la candidatura: el ex senador de Pensilvania Rick Santorum (triunfador en Iowa) y el congresista ultraliberal Ron Paul, que aparecen con menos posibilidades, según los sondeos.
Hace sólo unos días, las primarias de la sureña y conservadora Carolina del Sur se perfilaban como un camino de rosas para el favorito Romney. De pronto empezó la pesadilla: un nuevo conteo reveló que no había ganado el caucus de Iowa -que se le adjudicó erróneamente- y quedó salpicado por un escándalo impositivo y de derivación de fondos a las islas Caimán.
Las encuestas lo dieron, entonces, por detrás de Gingrich, cuya verba despierta pasiones mientras se defiende "contra las patrañas de la prensa tradicional" y de un colorido pasado de infidelidades matrimoniales, que incluye la revelación de una ex esposa de que el ahora candidato había llegado a proponerle un "matrimonio abierto" para poder mantener una relación con quien por entonces era su amante -y empleada- y hoy es, su tercera mujer.
Viejo zorro de Washington, Gingrich se definió como un hombre "grandioso", capaz de "pensar a lo grande" y de revivir el "espíritu patriótico" de la era de Reagan, reconquistando el orgullo conservador.
"Si me preguntan, la verdad es que nadie tiene en claro lo que está pasando ni cuál puede ser el resultado. Esto es un verdadero desconcierto", reconoció Gina Smith, analista política del reconocido diario The State, en diálogo con corresponsales extranjeros, entre ellos, LA NACION.
Es que, de tan ordenada que parecía, la interna republicana se convirtió en un campo minado en el que nada se da por cierto y las sorpresas están a la orden del día.
"Lo que ocurre es que Gingrich es mucho más fuerte y vehemente hablando, y a los más conservadores de mi partido eso les atrae", dijo el ex gobernador republicano de New Hampshire John Sununu. "Nada les gusta más que una retórica ardiente."
No hay duda de que, cuando habla, Gingrich "pone voz" a los sectores más conservadores. También pone alma: por lo pronto, fue capaz de hacer que el público se pusiera de pie para aplaudirlo el jueves último en el debate previo a la votación, cuando cargó contra las "miserias" de la prensa, que "lo único que hace es proteger a Obama".
La gente saltó literalmente de sus butacas para aplaudirlo, algo que, por cierto, hasta ahora no consiguió Romney, quien, por el contrario, se viene desvaneciendo.
No era que no lo supieran. Pero luego de ese debate hasta los colaboradores de Romney admitían, en voz baja, que el debate no es, todavía, el terreno fuerte de su hombre. "Lo que está diciendo el resurgimiento de Gingrich es que la gente no está convencida con Romney", corroboró Smith. Hasta ahora, la estructura republicana ponderó la "elegibilidad" del ex gobernador . Un hombre moderado, con enormes recursos para financiar la campaña.
Ninguno de los otros tres candidatos que siguen en carrera cuenta con esas herramientas, poco menos que indispensables para avanzar en este mundo político.
Pero, en los sondeos, la "elegibilidad" empieza aparecer como un valor en baja para medir las posibilidades reales que el coronado tenga de vencer a Obama en noviembre. Cuestión que es, después de todo, la clave de todo este proceso.
"Me parece que se está hablando demasiado de la «elegibilidad». Lo cierto es que, en nuestras mediciones, ese valor viene en retroceso y ahora está apenas en cuarto lugar, por detrás, por ejemplo, de la capacidad del aspirante de aportar ideas para revertir la situación económica", sostuvo Bruce Ransom, analista de Clemson.
"De lo que se trata aquí es de ver quién tiene más posibilidades de derrotar a Obama", corrobora, de hecho, en cada intervención, Rick Santorum, un hombre que apenas si tiene fondos de campaña.
Tarde o temprano, el proceso decantará. "Creo que, como muy tarde, a fin de febrero esto tiene que estar definido", dijo a LA NACION Allan Lichtman, académico de historia en Harvard y promotor de un reconocido método para evaluar la campaña electoral llamado "las llaves de la Casa Blanca".
En el proceso, el trabajo que queda pendiente a los republicanos es dirimir tanto qué tipo de propuesta de gobierno quieren hacer y qué candidato es el mejor para llevarla a cabo. Son las ideas las que aún no parecen estar claras. "Un poco de drama no viene nada mal", ironizó el titular del partido, Reince Prebus. "A los republicanos, eso nos gusta", añadió. Con un poco más de autocrítica, otros hablan abiertamente de la fragmentación y la confusión que evidencian los adversarios de Obama.
Según Duberstein, la campaña debería focalizarse en la economía y en la creación de empleo, porque eso es lo que espera el votante, y, en lo interno, en la duda sobre la capacidad del candidato para moldear al partido o dejar que el partido lo moldee.
Es posible que la confusión de la que habla Duberstein no sea patrimonio exclusivo de los republicanos. Un sondeo de ABC y de The Washington Post reveló que el 48% de los norteamericanos considera que es hora de cambiar la política basada en el bipartidismo y dar lugar a una tercera fuerza.
Lo más llamativo del sondeo, sin embargo, tal vez sea el hecho de que la perspectiva de una tercera alternativa es apoyada incluso por demócratas y republicanos, con porcentajes que varían entre el 36 y el 40%, respectivamente.
Tres candidatos vS. un demócrata
BARACK OBAMA
Presidente de Estados Unidos y candidato demócrata
+ Fortalezas
La muerte de ben laden y el retiro de irak
El año pasado fue el presidente quien anunció la eliminación del enemigo número uno de EE.UU., Osama ben Laden; además, logró el retiro de las tropas norteamericanas desplegadas en Irak.
Medidas
La aprobación de la ley de reforma sanitaria fue un hito de su gestión, como la normativa que intenta evitar abusos en Wall Street.
Recaudación para la campaña
Lanzó una fuerte campaña con la que espera recaudar entre 750 y 1000 millones de dólares para financiar su pasaje al segundo mandato.
- Debilidades
El desempleo, el índice que le quita el sueño
Aunque varios índices económicos repuntaron en los últimos meses, el desempleo subió del 7,8%, cuando asumió la presidencia, en 2009, al 8,5%, a fin de 2011.
Tres años de desgaste
Estos tres años de mandato marcados por la crisis erosionaron un activo político clave de Obama: su aura de profeta de la esperanza; llegó al poder con 64% de aprobación y hoy apenas supera el 40%.
Promesas incumplidas
Obama no cumplió sus promesas de cerrar la cárcel de Guantánamo, pese a que la definió como una "vergüenza nacional", y retirar a las tropas de Afganistán.
NEWT GINGRICH
Ex presidente de la Cámara de Representantes
+ Fortalezas
En carrera
Es ambicioso y dentro de su partido es visto como un hombre que entiende de política. Los sondeos señalan que aún tiene posibilidades en las decisivas primarias de Carolina del Sur y Florida.
- Debilidades
Historia personal
El lastre de sus infidelidades (está casado en terceras nupcias con la mujer que antes fue su amante) podría herir su candidatura; arrastra fracasos en los caucus de Iowa y New Hampshire.
MITT ROMNEY
Ex gobernador de Massachusetts
+ Fortalezas
Experiencia
Con amplia experiencia empresarial y ejecutiva, muchos lo ven como un candidato ideal para los tiempos de crisis económica que atraviesa EE.UU.; es el peso pesado del bando republicano.
Fondos
Su recaudación de fondos de campaña es fuerte (80 millones de dólares), suficiente para aguantar hasta el "Supermartes", el 6 de marzo.
- Debilidades
Oposición interna
El ala más conservadora del Partido Republicano lo considera demasiado moderado y recuerda que implantó en Massachusetts un plan de salud similar al que Obama, entre fuertes críticas, llevó después al resto del país.
RICK SANTORUM
Ex senador por Pensilvania
+ Fortalezas
Apoyos
Católico y ultraconservador, luego de dar la sorpresa en los caucus de Iowa concentró las expectativas de los sectores radicales del partido.
- Debilidades
Posturas
No es tan conocido como otros candidatos republicanos; sus postura radical podría ser demasiado conservadora para los votantes moderados en New Hampshire, Florida y otros estados clave..


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