Tres personas perdieron el documento y al hacer el trámite de renovación les dijeron que sus números pertenecían a otros individuos. Los hechos ocurrieron en el transcurso de las últimas semanas y la víctima más reciente todavía está sin libreta, la cual le fue arrebatada por un “motochorro”.
Contada así, la historia de esta chica de 27 años no se diferencia en nada de un episodio común que, en caso de salir en los diarios, no tendría más espacio que un par de líneas en la sección “Extravíos”. Lo más resonante del caso resultó la revelación que le fue hecha a la joven cuando fue a iniciar el trámite para obtener la nueva libreta: en el Registro Civil su número de filiación estaba registrado con el nombre de otra persona y ella no aparecía en ningún listado.
“Soy una NN”, comentó con una sonrisa de incredulidad Denise Rodríguez, la protagonista del hecho que, si para algo sirvió fue para poner al descubierto la existencia en Junín de los denominados DNI “mellizos”. A partir de la publicación de lo ocurrido en su muro de Facebook, Rodríguez comprobó que no estaba sola en ese contratiempo. Uno de sus contactos, Germán Ravirú, comentó que a él le pasó lo mismo y tuvo que realizar trámites interminables para salir de ese brete. “Otra amiga, de apellido Calió, tuvo un problema similar”, le dijo Denise a DEMOCRACIA.
Una historia de “arrebatos”
Desde el vamos, el episodio que le tocó vivir a Rodríguez estuvo teñido de tintes oscuros, ya que se quedó sin documento luego de que un sujeto en moto le arrebatara la cartera mientras ella circulaba en un vehículo de esas mismas características.
Según su relato, el lunes 2 de abril, aproximadamente a las once de la noche, circulaba por calle Roque Vásquez, entre Juez Juan Pérez y Castelli, y un hombre se le puso al lado. “Recuerdo que llevaba puesta una gorra blanca y una campera creo que azul y negra; me pegó un tirón a la altura del hombro y se quedó con la cartera. Yo la llevaba cruzada, pero los ganchitos que la sostenían eran débiles, entonces no le costó nada arrebatármela”, describió.
A continuación agregó que, luego de esa situación, “volví a la casa de mi hermana, porque me pareció que el tipo se había quedado esperándome en la esquina de Padre Respuela y Roque Vásquez”.
Al día siguiente, la mujer concurrió a radicar la denuncia en la Comisaría Primera y fue a sacar turno al Registro de las Personas de calle Hipólito Yrigoyen para tramitar la renovación. Le dieron fecha de atención para el miércoles 4, día en que se enteró que, en parte, sin ella saberlo le habían arrebato la identidad.
“Después de estar fijándose un rato en los archivos, el empleado que me atendió me dijo que el número de DNI que yo le estaba dando como mío pertenecía a otro individuo. Inclusive me dio el nombre de esa persona pero no me lo acuerdo”, se lamentó.
Denise expresó incertidumbre sobre lo que ocurrirá con su nuevo documento, si tendrá nuevo número y cuándo por fin podrá contar con esa herramienta esencial para los más diversos órdenes de la vida. “En el Registro no me dieron certezas de nada”, confió indignada.
Silencio en el Registro Civil
Ante la aparición de tres denuncias concretas de DNI “mellizos” en la ciudad, DEMOCRACIA buscó conseguir que una voz del Registro Civil explicará los motivos por los que se producen irregularidades de ese tipo y cómo se resuelven. Sin embargo, siguiendo una conducta adoptada hace más de cinco años, desde la institución de calle Yrigoyen respondieron que no van a hacer declaraciones porque así se lo exigen desde La Plata.
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