Varias hectáreas de pastizales se quemaron durante la tarde y la noche de ayer, en la zona del Valle del Picapedrero. El siniestro se inició alrededor de las 16 horas y obligó a trabajar intensamente a cinco dotaciones de bomberos. Debió colaborar un avión hidrante que llegó desde Miramar. Hubo tensión, porque el fuego rodeó varias viviendas.
Intensa labor tuvieron alrededor de 30 bomberos de Tandil, Vela y Barker, cuando alrededor de las 16 horas de ayer, un enorme incendio de pastos se inició, con un orígen que aún no se determinó, en la zona del Valle del Picapedrero, afectando a dos cerros y propagándose rápidamente por varias hectáreas.
La zona, posee una vasta vegetación, con arboledas frondosas y pastizales importantes, además de ser un lugar con varias construcciones, como campings, complejos de cabañas, paseos turísticos e incluso, viviendas particulares.
Desde el principio, las cinco dotaciones de bomberos involucradas en el trabajo de extinción del siniestro, procuraron generar cortafuegos y evitar que afectara a las viviendas, aunque el lugar fue rápidamente evacuado por las autoridades.
También pudo observarse la intervención de particulares con ramas, y baldes de agua, tratando de colaborar con las tareas, de modo de evitar que el fuego llegara a sus casas.
Indudablemente, las condiciones climáticas actuales, con una persistente sequía, las elevadas temperaturas y el viento que ayer se presentó en la ciudad, conspiraron contra la tarea de los bomberos, que a pesar de los esfuerzos, vieron como las enormes llamas fueron ganando territorio, extendiéndose por varias hectáreas en el lugar.
Frente a la gravedad de la situación, el responsable del Cuartel Central de Bomberos de Tandil, Teniente Primero Ramón García, solicitó colaboración a fuerzas externas a la ciudad y por eso se habilitó la llegada de un avión hidrante, afectado al Plan Nacional del manejo del Fuego, que voló desde la ciudad de Miramar, con el objetivo de formar parte del operativo, que demandó varias horas a los uniformados, al menos para controlar el recorrido de las llamaradas.
El avión realizó cuatro pasadas por el sector siniestrado, pero a medida que se acercaba la noche debió suspender su actividad, porque si bien se podía volar con instrumental, las columnas de humo complicaban la tarea. Se esperaba que el avión continuara colaborando durante la jornada de hoy, de ser necesario.
Una gran humareda podía divisarse desde cualquier punto de la ciudad y rápidamente, los vecinos comenzaron a preocuparse y a consultar a los medios de comunicación que era lo que estaba ocurriendo.
Incluso el Intendente Miguel Lunghi y su Secretario de Obras Públicas, Ing. Mario Civalleri, se acercaron al lugar para interiorizarse de la magnitud del siniestro, que afectó cientos de hectáreas de pastizales y arboledas de la zona, fuertemente vinculada al disfrute turístico de la ciudad.
Al cierre de este edición, los bomberos seguían trabajando en el siniestro, que amenazaba con permanecer durante toda la madrugada, dado que había alcanzado un frondoso pinar, por lo que las llamas se habían avivado de manera impresionante. Además, la dirección del viento había rotado bruscamente, por lo que la peligrosidad del fuego, se mantenía latente, según expresaron desde el Cuartel Central.
En las próximas horas, seguramente, se podrá hacer una evaluación del territorio afectado y de las pérdidas materiales que puedan haberse producido, por el alcance de las llamas. De todas maneras, pudo saberse que no hubo heridos, ni particulares ni bomberos, al menos hasta anoche, por lo que la mayor preocupación radicaba en proteger las construcciones cercanas.
Además, la situación sumó la incomodidad por la proliferación de curiosos que a medida que caía la noche, se fueron acercando al lugar con sus filmadoras y cámaras fotográficas, para retratar el incendio, que podía apreciarse en toda su dimensión por el contraste de las llamas con la oscuridad.
El episodio, se suma a decenas de incendios de pastos, menos extendidos y dificultosos que el de ayer, pero que se convierten en inconvenientes habituales en la época estival, alimentados principalmente, por la desidia y falta de consideración de vecinos desaprensivos que encienden pequeños focos ígneos en zonas de pastos secos, que luego no saben controlar y culminan en escenarios dantescos como el de la víspera.
Reiteradamente, desde los Cuerpos de Bomberos de la ciudad, se ha pedido evitar encender fuego en esta época, o en todo caso, tomar los recaudos necesarios, al momento de hacerlo. Sin embargo, los últimos días de 2011 y el comienzo de este año, han tenido como protagonistas estos hechos.

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