La sede policial estuvo cercada durante cuatro horas por vecinos que la apedrearon y le incendiaron rodados en el patio. La causa de la furia habrían sido dos allanamientos realizados en casas del barrio.
Los incidentes se desataron alrededor de las 20 del martes y se prolongaron hasta después de la medianoche de ayer. De acuerdo con la información oficial, no hubo lesionados.
El desencadenante de los hechos, afirmaron las fuentes policiales, fueron dos allanamientos que la fuerza realizó en casas del barrio (ver recuadro).
Cuatro bombas molotov fueron arrojadas hacia el interior de la comisaría. Dos cayeron sobre un auto y una moto secuestrados. Las restantes impactaron en el edificio.
En tanto otros vehículos ubicados en el patio fueron apedreados. Entre ellos, una camioneta Ford Ranger que tenía pedido de secuestro por robo y fue recuperada por la Policía tras verse involucrada en un choque. También se vio afectado un Renault 12, un Fiat Uno y un Renault 18 tipo break.
La tercera molotov fue a parar a la pared de la alcaidía y una más cayó en el patio, igual que una cubierta incendiada.
A la UAF que está cerca de la comisaría también le habrían cortado los alambres para ingresar y desde allí seguir apedreando a la unidad. Trascendió además que a un mecánico le habrían destrozado los vidrios de su casa y el parabrisa de un auto que tenía en reparación.
Barricadas, cubiertas quemadas, troncos en la calle, piedrazos y escombros dominaron la escena mientras se desarrolló el ataque.
A pesar de los destrozos provocados en el interior de una dependencia que está prácticamente blindada por los reiterados ataques de los que es blanco, y también en viviendas cercanas a la comisaría, no se registraron personas lesionadas.
Sí hubo dos demorados: un chico de 16 años y un hombre de 36. Ayer, el mayor ya se encontraba en libertad por disposición judicial.
Ante los violentos hechos, vecinos del lugar expresaron su hartazgo.
Todo comenzó a las 20.10, cuando efectivos policiales vieron el “fogonazo” de una bomba molotov al salir de la Comisaría 19.
“Fueron cerca de 50 personas que atacaban en tres frentes; muchos pibes”, dijeron las fuentes policiales. Un grupo atacó desde la calle Sobisch, otro sobre la Paimún y también desde Las Grutas.
“Es triste, pero acá ya es una cuestión cultural, un drama social. Se trata de un grupo minoritario, y el resto de los vecinos tiene que aguantar. Es de nunca acabar”, reflexionaron las fuentes de la fuerza.
Cerca de la medianoche llegaron los grupos especiales de la Uespo y la Metropolitana. Ante los disparos de balas de goma y gases lacrimógenos, los agresores se replegaron.
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