"Grande famiglia Chimento" no sólo será el nombre de un libro sobre la inmigración italiana con eje en la historia de un clan que tiene representantes en Rosario, sino también la excusa por la que varias decenas de personas con ese mismo apellido, parientes entre sí y llegados desde lejos, se reunirán hoy en el Concejo Municipal.
En Rosario el apellido Chimento aparece unas 20 veces en la guía telefónica. Una de las integrantes de la lista es Martha, fundadora y titular de una organización no gubernamental con largo protagonismo social en la ciudad, Abuelos Sustitutos.
Fue ella quien descubrió a su primo segundo Nicolás, investigador de la prosapia Chimento, que vive en Dolores (Buenos Aires) y ahora llegará a Rosario con el fruto de una investigación que lleva 30 años.
Martha recuerda que, en noviembre pasado, la producción de Marcelo Tinelli eligió a su agrupación para donarle juguetes que los propios Abuelos Sustitutos llevaron al Hogar del Huérfano.
El inicio.La difusión del evento hizo que un primo Chimento (por llamar de algún modo genérico a ese parentesco) le contara el hecho a otro primo, en este caso el propio Nicolás. Se pusieron en contacto y desde entonces se sienten como hermanos.
Y así es como la sala Puerto Argentino del Concejo alojará hoy a todo el linaje Chimento. O mejor dicho a buena parte de él, porque los parientes conectados por Facebook ya suman más de 200, todos del mismo tronco, pero con ramas que partieron de la región italiana de Calabria hasta llegar a Argentina, Brasil, México, Colombia, Estados Unidos, España, Alemania y Francia.
Desde 1700.En la charla, que abordará apasionantes aspectos de la inmigración y en particular sobre la familia italiana en Argentina (con un capítulo especialmente dedicado a los Chimento), el abogado se remontará hasta el 1700, siglo desde el que cuenta con documentación sobre la "famiglia". También dará algunas pistas del Cinquecento, cuando los Chimento se radicaron en los "paesi" de Fuscaldo y Acri.
Chimento Ilzarbe sostiene que lleva 30 años investigando el tema "a partir de una inquietud familiar", en la que tuvo especial protagonismo un primo de su abuelo, Carmelo, llegado a la Argentina después de la Segunda Guerra Mundial y mucho más dado a las charlas "a lo Campanelli" que su propio nono.
El cruce de datos de archivo, relatos, testimonios y hasta fotos le fueron dejando urdir la trama de la historia migrante familiar, en gran medida comparable con otras miles y miles de familias italianas, corridas —afirma el investigador— no sólo por las guerras, sino también por las sucesivas hambrunas.
Hasta los barcos.En la charla el abogado promete referirse al origen de los barcos que trajeron a los migrantes, la vida abordo y, tras el desembarco, la integración de comunidades, la formación de clases sociales, el destino geográfico y laboral.
La charla (para la que habrá que acreditarse hoy, a las 14.30, en el Palacio Vasallo de 1º de Mayo y Córdoba) será abierta a todos los interesados. La apertura estará a cargo del médico geriatra Angel Mario Elena y prologará la disertación el juez Antonio Ramos.
Lo interesante es que el último capítulo del libro aún está abierto. Chimento Ilzarbe se propone ahora culminarlo nada menos que tras el encuentro en Rosario, esta vez físico, presencial, con su gran "famiglia" en Argentina.

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