La idea surgió en el encuentro que De la Sota mantuvo con una comisión multisectorial en Río Cuarto.
Entre otras alternativas, analizaron la posibilidad de instrumentar una tasa para poner en condiciones la infraestructura vial nacional, en especial las rutas concesionadas que pasan por Córdoba.
De la Sota no habló con la prensa. A través de un comunicado, aseguró que la ruta 36 será “una prioridad” de su gobierno. Ratificó que si la Nación no ejecuta la autovía y él logra la transferencia de ese corredor, la Provincia hará la inversión.
“En el caso que la Nación transfiera la ruta, las alternativas de financiamiento serían conseguir crédito internacional a través del Banco Mundial. De no concretarse la asistencia financiera, se buscará una alternativa impositiva, aunque no se avanzó sobre los detalles de esa opción”, dice el parte oficial.
En el Centro Cívico de la capital alterna, el gobernador estuvo más de dos horas con representantes de la Universidad Nacional de Río Cuarto, la CGT, el Centro Empresario, los clubes y colegios profesionales, la Sociedad Rural, legisladores y numerosas instituciones.
Les adelantó que ya fue presentado en el Banco Mundial un anteproyecto. Y que el 16 de enero, los ministros Héctor Paglia (Planificación), Hugo Testa (Infraestructura) y Ángel Elettore (Finanzas) serán los encargados de dar más precisiones a la Multisectorial sobre los proyectos que tiene el Ejecutivo.
¿“Plan Laura” cordobés? Los asistentes a la reunión se retiraron conformes y decididos a avanzar. Uno de los temas más comentados fue la posibilidad de instrumentar una suerte de “Plan Laura cordobés”.
En el sur provincial siempre tuvo buena acogida la idea de una red federal de autopistas solventada con una tasa de un centavo por litro de combustible, similar a la propuesta de Guillermo Laura, de la Fundación Metas Siglo XXI.
En la audiencia se barajó la opción de generar esta contribución para mejorar todas las rutas de Córdoba. Y se destacó que sería una vía de recaudación rápida y que la propia Multisectorial podría actuar como órgano de contralor.
Según los cálculos oficiales, cada kilómetro de autovía demanda siete millones de pesos. El gobernador habría revelado que, si se pudiera garantizar un pago inmediato, el costo podría reducirse en más de 25 por ciento, dato que abona la idea de generar un nuevo tributo, en medio de las dificultades para obtener financiamiento internacional o fondos de la Casa Rosada para infraestructura.
Hace cinco años, el ex presidente Néstor Kirchner prometió en Río Cuarto que iba a unir las dos capitales de la provincia con una vía rápida de cuatro manos. La propuesta, que nunca se cumplió, implicaba invertir 720 millones de pesos. Ahora, ese mismo proyecto demandaría 1.240 millones. En los últimos años se profundizó el deterioro de la ruta 36, pese a lo cual, los automovilistas siguen pagando un peaje “simbólico”.


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