Se estudian tejidos del niño en centros especializados. Se insistió en la recomendación de no frecuentar lugares abandonados y evitar el contacto con roedores. Los resultados podrían estar sobre el fin de semana
"Algo debe quedar en claro: todavía no hay certezas sobre esta nueva vía de análisis", remarcó ayer una fuente, en tanto se extendía la recomendación de tomar precauciones, por ejemplo, evitando el contacto con roedores y no frecuentando lugares abandonados u ocupados por malezas y desperdicios.
Según se indicó, el caso es muy complejo y hasta es probable que no se establezca el origen del deceso.
Ayer pudo saberse que determinados tejidos del niño extraídos en la autopsia habrían sido remitidos a centros específicos de investigación ubicados en Pergamino y Junín, a fin de establecer el origen de este desenlace.
A todo esto, en las últimas horas comenzó a normalizarse la asistencia de la matrícula en el establecimiento situado en España y Berutti, mientras eran incesantes las consultas a los pediatras locales por parte de los adultos, para saber qué riesgos podrían correr los menores.
Trascendió que un equipo docente se viene comunicando telefónicamente con las familias que aún preservan a sus chicos en los hogares, tratando de dar garantías de la inexistencia de riesgos.
"Respetamos a cada familia, pero estamos convocando a que regresen los alumnos, porque todas las medidas están tomadas", explicó la fuente.
Agregó que los días posteriores al fallecimiento del chico "se dijeron muchas barbaridades, incluso, que había otros alumnos enfermos, generándose así pánico e incertidumbre entre los padres".
El área de Bromatología municipal realizó ayer una inspección y determinó que la higiene es correcta.
"En realidad, siempre nos hemos manejado de la misma manera, pero ahora adquiere más valor. Claro que todos los colegios terminan siendo verdaderos caldos de cultivo", expresó.
Por su parte, el titular de Región Sanitaria I, doctor Jorge Gabbarini, explicó que ya se conocen determinadas cuestiones, como la falla multiorgánica y el compromiso pulmonar, renal y hepático del menor, "pero aún se ignora la primera causa y puede ser que esto nunca se sepa", insistió.
Agregó que todo un equipo trabaja para darle información a la familia del pequeño, "algo que a veces puede no lograrse".
--Doctor Gabbarini, ¿qué información puede brindar Región Sanitaria acerca del caso?
--La misma que hemos difundido en las últimas horas. Desde el mismo día en que trascendió la noticia nos hemos encargado de llevar tranquilidad a la población. No hay riesgos y no se deben tomar más medidas que las habituales, como la correcta higiene, el lavado de manos y el aislamiento del paciente, si presenta fiebre, tos, catarro o diarrea.
--¿Una vez determinada la causa, si es que sucede, podrá la población conocerla en caso de que sea necesario?
--Toda cuestión de esta índole será revelada o preservada de acuerdo con el caso, pero existe algo llamado secreto de sumario que debemos respetar.
--¿Cómo afrontar la preocupación de la comunidad y el temor ante similares cuadros en otros chicos?
--Entiendo a la gente y sé que, pese a todo lo dicho, el miedo lo sentirá igual. Probablemente, la población esté asustada, lo reconozco, pero esto es como cuando cae un avión y todos entran en pánico, sin pensar en todos los que llegan a destino.
Cómo empezó el problema
El cuadro del menor comenzó con un estado gripal y dolor abdominal, por lo cual se decidió internarlo en la clínica "Dr. Raúl Matera", por pedido de la madre, después de que sufriera vómitos y frente a la posibilidad de que se deshidrate.
Los primeros análisis no revelaron anormalidades, en tanto que una ecografía de abdomen habría revelado una inflamación de los ganglios allí existentes, descartándose la posibilidad de una apendicitis.
La recomendación, en principio, era quedar en reposo y controlado.
Aparentemente, un enfermero habría observado una dificultad respiratoria en el chico, hallándose, tras una radiografía, obstrucción pulmonar, a partir de lo cual se habrían comenzado a comprometer otros órganos internos.
El niño habría revelado ante los facultativos la reiteración de dolores en el abdomen y, cuando nada lo hacía presumir, se habrían sucedido una fibrilación y, luego, el inesperado paro cardiorrespiratorio que terminó con su vida.
En las últimas horas de ayer trascendió que ya se habrían iniciado los análisis de los tejidos remitidos a Pergamino y Junín, estimándose que sobre el fin de semana venidero podría existir una certeza sobre si, al fin, fue o no un virus lo que atacó al menor.
También --si fue positivo-- de qué tipo de virus se trataría y los eventuales riesgos para la población.
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