El PE descartó un aumento y los estatales protestan

El ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, dijo que el Estado no cuenta con fondos para afrontar una suba salarial de emergencia. Por ello, los gremios cortarán calles y rutas el miércoles.
El aumento de 40 pesos en las asignaciones familiares, retroactivo a septiembre, que dispuso el Gobierno provincial, no conforma a los gremios estatales, que confirmaron el inicio de medidas de fuerza a partir del próximo miércoles.

Por su parte, el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, ratificó ayer en diálogo con EL SIGLO que no habrá un aumento salarial de emergencia antes de fin de año, tal como exigen los sindicatos. "El Estado no está en condiciones de iniciar una discusión salarial hasta febrero de 2011, que es cuando se comenzarán las paritarias nacionales. Entonces será el tiempo de hablar de un aumento, porque no hay fondos para establecer una mejora antes de fin de año", argumentó el titular de la cartera política. Jiménez sostuvo que "los gremios saben que el tema salarial ya estaba cerrado para este año, cuando solamente faltan 60 días para llegar a las negociaciones de febrero".

Además, recordó que "el Gobierno ya accedió al pedido del Frente de Gremios Estatales (FGE), de UPCN y del Frente Gremial Docente para aumentar de 180 a 220 pesos el monto de las asignaciones familiares, retroactivo a septiembre, lo cual implica una erogación mensual de 4,5 millones de pesos, que es un esfuerzo muy grande que hace la Provincia sin asistencia de la Nación". Finalmente, confirmó que la deuda correspondiente a la retroactividad de las asignaciones "se pagará en dos partes, en noviembre y diciembre, respectivamente".

"Entendemos que con este esfuerzo que hace el Gobierno, sumado al pago de dos sueldos y medio (los correspondientes a diciembre y enero, junto al medio aguinaldo) antes de las fiestas, estará garantizada la paz social por lo que resta del año y no habrá ningún inconveniente", concluyó.

Plan de lucha estatal

Pese al optimismo del Gobierno, en respuesta a la negativa oficial de otorgar el aumento exigido, el FGE, junto a otras organizaciones que representan a los empleados públicos, confirmaron que el próximo miércoles iniciarán un plan de lucha, con asambleas y cortes de tránsito frente a los lugares de trabajo y en las rutas tucumanas. El secretario adjunto de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Marcelo Sánchez, advirtió a EL SIGLO que si hasta el próximo miércoles "no hay un cambio de actitud del PE respecto al pedido de un aumento de emergencia para paliar las consecuencias de la inflación, se van a intensificar las medidas de fuerza, con más cortes de ruta y asambleas permanentes en los lugares de trabajo". El sindicalista justificó el reclamo recordando que "la inflación ya se comió todos los aumentos que se habían dispuesto en los últimos meses. Hoy un kilo de carne cuesta 40 pesos, y una familia que consuma esa cantidad por día, necesita mensualmente 1.200 pesos para cubrir solamente esa necesidad, sin contar el resto de los alimentos y el pago de los servicios, que también se incrementaron", argumentó.

Además, Sánchez dijo que "el Gobierno quiere conformar a los empleados públicos con el pago de la actualización de las asignaciones familiares de 180 pesos a 220 pesos, como dispuso la Nación en septiembre, cuando saben bien que esa es una deuda que mantienen con los trabajadores. Acá hace falta un aumento salarial de emergencia, porque la situación por la inflación ya es insostenible para los empleados estatales", insistió. Según consideró el referente de ATE y del FGE, "el Gobierno dispone con los recursos suficientes como para hacer frente a un aumento, teniendo en cuenta que envió a la Legislatura un proyecto de Presupuesto que prevé un gasto de 10.000 millones de pesos, de los cuales más de 1.000 millones los manejará discrecionalmente la Secretaría General de la Gobernación". Sobre el mismo punto, Sánchez advirtió que "mientras que en el Gobierno dicen que no hay plata para pagar un aumento, hacen anuncios que son irritantes para los trabajadores, como la erogación de 8 millones de dólares para la compra de un avión que nadie sabe qué uso se le dará".

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