Desbordes en Atenas

Grecia mejoró sustancialmente su poder adquisitivo gracias a la Unión Europea. Por eso la adhesión al euro es tan popular allí.
El problema reside en si puede sostenerlo porque hubo algún crecimiento basado en sus méritos y bastante por el financiamiento que recibía por el simple hecho de pertenecer al club. La existencia de ese acceso a recursos, además, permitió la acumulación de desequilibrios que no hubieran sido posible de otra manera.

Como todo exceso, las complicaciones comienzan cuando se acaban las fuentes que lo hicieron posible. Particularmente, primero reconocer que hay que efectuar cambios; luego, cómo se reparten las cargas de la transición y pérdidas a asumir; y, principalmente, cómo se diseña e implementa un futuro preservando lo más posible de lo anterior y que signifique superar los problemas.

En ese sentido, resulta importante preservar el tejido social, proteger a los sectores más vulnerables, pero también lograr bases de competitividad para sostener un porvenir que minimice traumas. El resultado de las elecciones recientes allí ratifica el deseo de permanecer en el euro. Evalúan que la salida sería muy costosa en el corto plazo.

Ello, por sí mismo, no garantiza que se haya encontrado el camino considerado legítimo para su desarrollo futuro. Las recetas aplicadas parecen que muchas veces sólo se preocupan en nivelar hacia abajo, tanto en ingresos como en méritos para el progreso. Y, además, no necesariamente contemplan una equidad que las habilite como legítimas. A su vez, la Unión Europea tiene mecanismos de decisiones que no sólo reiteradamente fueron detrás de las urgencias sino que, además, varias veces trataron los síntomas más que las causas de los problemas.

Las diferencias de productividad no están corregidas . A la vez, los riesgos prevalecientes sobre el sistema de pagos aceleran las complicaciones porque salen los capitales. En suma, la situación sigue siendo inestable.

Grecia es un caso extremo de acumulación de desequilibrios, pero no el único. Mientras éste siga sin resolverse, también sufrirán los otros países.

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