El desborde de los ríos dejó casi incomunicados a los valles

El hecho más grave se registró en la quebrada de las Conchas, ya que el agua se comió alrededor de 500 m de pavimento.La tormenta del viernes provocó fuertes crecidas de todos los ríos que atraviesan la zona de los valles.
Las crecidas en los principales ríos del interior de la provincia no cesan y en muchos casos siguen produciendo inundaciones y cortes de ruta.

Las situaciones más graves se produjeron en los Valles Calchaquíes, donde las fuertes correntadas dejaron casi incomunicados a los municipios de la zona. Hasta el cierre de esta edición no se habían reportado víctimas por las crecidas.

El caso que más preocupación generó fue la inusual crecida del río Conchas, que llegó a comerse alrededor de 500 metros de pavimento en la ruta nacional 68. Producto de la fuerza del agua, la ruta quedó cortada y totalmente intransitable, ya que este río arrastró por completo la losa. Normalmente, la altura que separa al pavimento del agua ronda los 3,5 o 4 metros, lo que indica la magnitud del caudal que trajo la corriente para alcanzar esa medida.

El paso a Cafayate no quedó inhabilitado debido a que se reabrió transitoriamente el tramo de la vieja ruta 68, luego de que Vialidad Nacional, con ayuda de la compañía que tiene la concesión de esta carretera, lograran reacondicionar el camino de manera urgente.

En diálogo con El Tribuno, el subsecretario de Defensa Civil, Gustavo Paul, sostuvo que “esta temporada fue alarmante por el comportamiento que tuvieron los distintos ríos. Por lo ocurrido en la ruta a Cafayate, que fue sorprendente, no se reportaron heridos”. dijo. Por otra parte, indicó que “si bien fue habilitado un nuevo trazado, es necesario tomar todas las precauciones necesarias cuando se conduzca por allí. Recomendamos no hacerlo de noche”, afirmó.

Por su parte, personal de la Municipalidad de Guachipas trabajó durante todo el día para colocar nuevas defensas sobre el río que comunica este departamento con el Valle de Lerma. “La crecida del río Guachipas fue muy grande. Tememos que la lluvia en Cachi provoque una crecida más fuerte, porque corremos el riesgo de quedarnos incomunicados. Este puente es la única vía de comunicación que tenemos”, le dijo a El Tribuno Dante Flores, un empleado municipal que trabajaba en la zona. Aquí el río tiene más de 300 metros de ancho y, según indicaron quienes allí se encontraban colocando las barreras, el curso del agua se desvía cada vez más sobre la margen derecha debido a que los árboles y montículos de tierra que la propia corriente genera sobre el centro del río amplían los brazos.

En Talapampa, en tanto, el panorama era similar. Se podía observar que la fuerza del agua avanzó al punto de que está a unos pocos metros de la ruta. “En este último tiempo el río extendió su ancho cerca de 50 metros, por eso está aproximándose a la ruta”, dijo Mauro, quien trabaja en una finca de la zona.

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