Ocurre en el paraje El Rincón a unos 14 km de Villa la Angostura, donde el agua llegó casi a un metro dentro de dos casas de una antigua pobladora. Las lluvias continuarían al menos hasta el fin de semana.
Ubicado a unos 15 km de Villa la Angostura sobre la ruta 231 que conduce al paso Cardenal Samoré, este paraje fue uno de los lugares más castigados por el Cordón Caulle - Puyehue, pues se encuentra en línea recta a unos 20 km del punto central de la erupción.
Dos viviendas que se encuentran en la propiedad de Elsa Guananja fueron tomadas por el avance de las aguas que se salieron más de 100 metros del cauce original histórico de este río. Dentro de las viviendas el agua llega casi al metro de altura.
La damnificada, quien se evacuó la noche anterior al desborde por consejo de sus familiares, explicó a LA ANGOSTURA DIGITAL "desde la erupción, aquí cayó mucha más arena y ceniza volcánica que en Villa la Angostura, que cambió el curso del Totoral y advertíamos a las autoridades que esto podía pasar, pero nunca imaginé que iba a traer tanta agua y se iba a extender tanto el ancho del río".
Elsa vive ahora en el barrio Las Piedritas mientras mira atónica como el agua crece día a día dentro de su casa. "El agua ya superó la altura de los picaportes, y sigue lloviendo". Las construcciones son de madera, motivo por el cual están en riesgo de perder su estabilidad si continúa la presión del curso de agua".
El panorama no es el mejor, el pronóstico anticipa que seguirá lloviendo al menos hasta el fin de semana.
"Estoy muy dolida y siento una gran impotencia, fui a ver a varias autoridades en su momento pero nadie me dio ninguna respuesta porque estamos fuera de la jurisdicción municipal, ahora veo como día a día se me destruye lo que con tanto sacrificio me llevó años poder construir", explicó Elsa Guananja.
El nivel del Totoral está al menos 2 metros por sobre su nivel histórico, según comentaron pobladores de la región "todavía le falta otro metro y medio para que llegue al nivel del puente y entonces corte la ruta, por eso nadie hizo nada hasta ahora", cuestionó otro de los vecinos.
La Unidad Ejecutora, en forma conjunta con grupos de voluntarios y personal municipal, limpió en varias oportunidades los cauces de los cinco arroyos que cruzan la zona urbana de La Angostura para evitar este tipo de situaciones, también lo hizo en los cauces en cercanías de las rutas para evitar que una crecida o alud produzca el corte del tránsito.
Pobladores desde hace más de 100 años
La familia Guananja tiene una rica historia. En 1904 es transferido desde la ciudad capital de La Rioja el sargento de policía don Francisco del Rosario Guananja, a quien se nombra a cargo del Destacamento Fronterizo de Policía en el paraje “El Rincón”, estratégicamente ubicado en el camino que une ambos países (hoy Paso Cardenal Samoré). Siendo por lo tanto el primer servidor público que se estableció en esta zona, dependiendo de la, por entonces, Policía Territorial del Neuquen.
Tres meses de a caballo le llevó su viaje desde La Rioja hasta la ciudad de Neuquen, y desde allí, una vez conocido su destino exacto, un mes más hasta las costas del Nahuel Huapi.
Radicado en este aislado paraje permanece en soledad -era soltero- custodiando el paso durante el período estival, debido a que durante el invierno el paso se mantenía cerrado.
En un viaje a Chile conoce a Fidelia Monsalve con quien contrae enlace en el vecino país. Luego el flamante matrimonio se establece en su puesto policial de frontera. La familia se completaría más tarde, con la llegada de nueve hijos.
Es de mencionar que, en el sitio designado para el control policial, se establecía una reserva de tierras, según el Decreto Nacional refrendado por el mismo presidente Julio Argentino Roca, el 3 de mayo de 1902, para la creación de un pueblo: “Villa El Rincón”. Esto nunca se llegó a cristalizar, aunque existen hasta la fecha la reserva de tierras para tal fin.
Sus tareas, además del control fronterizo, eran las de eventuales traslados de prisioneros a Neuquen (un mes de recorrido a caballo) así como la búsqueda de correspondencia en la oficina postal - en el “Paraje Nahuel Huapi” a orillas de la naciente del río Limay - y su entrega a los aislados pobladores del paraje “Correntoso”.
Don Francisco del Rosario Guananja falleció el 7 de febrero de 1926 sin poder lograr la tenencia prometida de la tierra por el reconocimiento de sus servicios. Finalmente veintisiete años después, el entonces presidente de la Nación, don Juan Domingo Perón, otorgó el justo reconocimiento al otorgarle la escritura a la viuda y sus hijos del lote pastoril n° 3.
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