El desarrollo sustentable es posible con aguas del río Bermejo

Después de la realización del seminario sobre el Aprovechamiento Integral del Río Bermejo, organizado por la Liga Naval Argentina en Buenos Aires en 1986 y no obstante los buenos propósitos del gobierno nacional de ese entonces, quedò demostrado que la utilización que propiciaba la Comisión Nacional era imposible (aún hoy lo es). ¿Qué hacer entonces?

Por Raúl Manoiloff

Había dos posibilidades: una, esperar otra, buscar otros caminos viables. Durante la presidencia de Carlos Menem llegó a la Corebe (Comisión Regional del Bermejo) Carlos María Ibáñez, a quien le hice llegar la propuesta de continuar bregando por la causa del Bermejo. Contamos inmediatamente con la adhesión de los diputados Lencinas de Tucumán y Onofre Briz de Sánchez del Chaco.

Es así como se realizaron varias reuniones en distintos lugares del país, pero especialmente en la provincia; recuerdo especialmente una charla-debate en el aula magna de la UNNE, multitudinaria, lo que reveló su interés.

La última reunión masiva que compartimos tuvo lugar en el hotel Gualok de Sáenz Peña en junio de 1997, con la presencia del vicegobernador Miguel Pibernus y representantes del gobierno provincial que manifestaron, a viva voz, que no les interesaba el aprovechamiento del Bermejo, excepto la baja cuenca, después de la cual se retiraron.

“Profesor Manoiloff; por 20 años no se vuelve hablar del Bermejo”, me dijo el doctor Ibáñez. Quedé perplejo. No lo podía comprender; renunciar a esa causa era como un sacrilegio.

Un nuevo capítulo

Pasado el eco de la reunión volví al tema. Pensaba cómo reemplazar positivamente la idea del Canal Lateral y del Canal de Santiago del Estero. Primero me quité la idea de la navegabilidad del Bermejo pero no de los otros propósitos. También quedó desechado el Canal Lateral (paralelo al río).

Respecto del Canal de Santiago del Estero, había que adecuarlo para que cumpliera los restantes objetivos: riego, consumo humano e industrial, recreación, y a ello me dediqué. Ese trabajo partió de datos sobre el clima, pendiente, geología, suelos, red de transporte, población y futuro.

Los reclamos de la población que aquí y allá se levantaban pidiendo el suministro de agua potable, en particular en las épocas de sequía, también sumaron su aporte.

Fue así que elaboré un proyecto para generar una región de desarrollo sustentable interprovincial, apoyado en material bibliográfico, gráfico, estadístico y cartográfico, que pronto se tradujeron en un trabajo que publicó NORTE. En el trabajo, impulsado por el entusiasmo, hablé de la posibilidad de regar 1.000.000 de hectáreas y algún otro error de apreciación. Lo reconozco. Las objeciones no se hicieron esperar.

Objeciones al proyecto

El licenciado Ramón Vargas presentó una nota, también en NORTE, haciendo varias críticas y si bien, eran para mí, incluyó a todos los geógrafos, apuntando a que nos sentamos frente a los mapas y proyectamos. En parte es así, porque el mapa es la representación de la tierra en función de objetivos para lo cual se elige una escala. Inicialmente trabajamos con transparencias que luego se superponen y que según las coincidencias o discrepancias, obtenemos límites y conclusiones. En una palabra se da forma a la realidad.

En este caso, no opinamos si el canal debe pasar por acá o por allá, cuánta agua va a llevar, si será de cemento o de tierra impermeabilizada, tampoco diremos qué se regará, pero si sabemos que cualquier vegetal necesita suelo apropiado, temperatura y humedad. Nuestra labor es preliminar. Luego vendrá el equipo de especialistas para concretar las ideas y dar forma al proyecto.

Los ajustes necesarios

En síntesis, la idea comienza con un Canal Matriz que tomará agua en la confluencia del río Bermejo con el de San Francisco o a la altura de Embarcación en Salta a 273 m/s/n/m (ver mapa 1) y terminará en el cauce del río Salado a la latitud de la ciudad de Tostado (75 m) en Santa Fe, cubriendo un trayecto de 700 km aproximadamente. De ese canal saldrán las derivaciones hacia él SE y E que se pudieran construir (cinco o seis), dependerá de la cantidad de agua que se pueda disponer en forma segura, del presupuesto y de la conveniencia de regar.

Además de la provincia del Chaco el proyecto alcanzará a Salta, Formosa, Jujuy, Santiago del Estero y Santa Fe. Las cuatro primeras integran la cuenca del Bermejo. La última fue incluida por razones estratégicas.

De los mapas seleccionados y de la observación de la misma realidad, tratamos de conciliar el climático, el topográfico y el de suelos. El climático muestra la escasez y la tremenda irregularidad de las lluvias, esto determina años secos y húmedos con un cociente de fluctuación mayor a 4. La pendiente si bien es variable muestra una inclinación hacia él SE y SSE. En cuanto a la aptitud de los suelos fue tomado del INTA, que la clasifica en seis (ver mapa 2).

El mejor suelo (aptitud I) no está representado en el mapa por la escasa superficie que cubre, pero existe, entre puerto Zapallar y Presidencia Roca, al Oeste de Colonia J. J. Castelli y Tres Isletas y al Sur de General Pinedo. De este último sector, dijo mi amigo el doctor Osvaldo Rafart, que las Breñas es `la pampa húmeda chaqueña`. Las otras categorías ocupan los siguientes porcentajes:

II: 15%

III: 22%

V: 40%

V: 5%

VI: 18%

¿Dónde están esos suelos?

El II y III (los mejores para la agricultura) preferentemente en la dorsal agrícola. No por casualidad allí se desarrolla la mayoría de los cultivos. ¿Qué será de dicho sector si se agrega el riego artificial? Un emporio. (Ver grisado del mapa2).

Observemos que la planificación de la región de desarrollo no coincide con los límites políticos: En este caso se extendería a Santa Fe, Santiago del Estero y Salta.

Pero vayamos por parte. Lo primero, que se debe hacer es asegurarse el caudal que transportará el canal matriz y la red de canales. El Bermejo (régimen tropical) tiene abundante caudal en verano y exiguo en invierno, es necesario regularlo.

Ya se hizo una planificación para 33 obras de regulación (ver aportes geográficos para el aprovechamiento del Bermejo. fig. 35). No hace mucho se decidió hacer las obras de las Pavas, Arrazayal y Cambarí; pero no se concretaron. Una obra básica debe ser la de la junta de San Antonio, pero sin olvidar Zanja del Tigre.

Pero el problema más grave del Bermejo es el barro que arrastra o los coloides que lleva en suspensión. Los ríos Iruya y Pescado aportan el 50% de los sedimentos y el Tarija y el Bermejo, en San Antonio, 25% (el San Francisco, sólo el 17%), pues entonces a regularlos de la obra menor a la mayor, ya que se necesitan aguas lo más limpias posibles.

Los estudios de regulación de los caudales sólidos y líquidos, deben pasar a la acción ¡ya!, pero ello no impide la realización de las obras del canal matriz.

El Canal Matriz arrancaría en Salta, de Embarcación o Juntas de San Francisco (273) y tocaría las siguientes localidades: Taco Pozo (257), Campo Gallo (190), Tintina (161), Quimili (134), Tomas Young, Cuatro Bocas y Tostado (75). En parte correrá paralelo al curso del río Salado, que se benefició notablemente con la regulación del caudal con los diques de Cabra Corral y El Tunal, aunque la gran beneficiaria es Salta. No obstante, hoy podemos decir que el Salado no se seca y que manda agua por canales elementales a las localidades que quedan al Este. (Los números entre paréntesis significan a/s/n/m).

Características de la región de desarrollo

Estas una Región Nodal por excelencia, organizada fundamentalmente en el siglo XX. Dentro de ella los nodos (centros, polos, núcleos, ciudades), tienen causas bastantes comunes, algunas nacionales y otras internacionales, entre ellas la ocupación efectiva del espacio geográfico chaqueño (una llanura sedimentaria boscosa) después de la guerra de la Triple Alianza; la necesidad de explotar sus riquezas (tanino y algodón); la red ferroviaria y caminera (la mayoría nació como estaciones del ferrocarril); la guerra de Secesión de los Estados Unidos, la presencia del picudo en los algodonales norteamericanos en 1920 y la Primera Guerra Mundial, figuran entre las principales.

Estos centros o nodos crecieron diferencialmente en función a su situación, sitio, a las riquezas de las aéreas circundantes y a la laboriosidad e inventiva de sus habitantes.

Últimamente la emigración del campo a la ciudad y la expansión de la frontera agropecuaria, más la incorporación de servicios como colegios secundarios y terciarios, la universidad, los centros de salud y las nuevas industrias, potenciaron a algunos más que a otros. P. R. Sáenz Peña ya tiene rango de centro regional, Villa Ángela, Charata,General Pinedo, Las Breñas, Quimilí, Monte Quemado, Colonia J.J.Castelli y Tres Isletas van camino a serlo.

Comisión Regional del Río Bermejo

La Corebe (Comisión Regional del Río Bermejo) deberá ser la artífice del proyecto para ello tendrá que, desmenuzarlo, corregirlo, ampliarlo, suprimirlo y lo que considere que deba hacerse técnicamente (incluso rechazarlo). Ponemos estas ideas en sus manos en la esperanza de que se concreten.

En primer lugar tendrá que interesar a las autoridades nacionales, inicialmente poco proclives a hablar del Bermejo pues, a nivel de ministros, se dijo que es un proyecto caro en un área poco poblada y de escaso retorno. Creemos lo contrario. Con distintos criterios hay un espacio geográfico argentino NOA - NEA que puede transformarse en una región de desarrollo aunque las plazos no sean inmediatos y la densidad de población sea todavía baja (por ello precisamente hay que elevarla). Al mismo tiempo acordar con Bolivia la repartición del agua pues este país, que contiene el 10% de la cuenca proporciona el 25% del caudal líquido. Es trabajo para el canciller y la presidenta.

También debe convencer al gobernador del Chaco para que se reúna con sus pares de Formosa, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Santa Fe. Ellos deben coincidir, principalmente, en los objetivos, el trazado, la viabilidad y la distribución del agua, aunque esta tarea ya se hizo en una oportunidad anterior.

La Corebe además deberá reunir a las autoridades de las diversas localidades que se incluyen en el área de desarrollo sustentable pues pueden aportar ideas de alto valor y concientizarlas sobre su importancia. Además estoy seguro de que beneficiaría a todos.

(*) Publicado con mapas en la edición impresa del suplemento Chaqueña.

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