La idea es instalarla en lugares cercanos a polos productivos para que los abastezcan y el sobrante sumarlo a la red eléctrica provincial.
“Queremos definir las propiedades del residuo forestal y estudiar las características tecnológicas generales como equipamiento térmico y eléctrico más adecuados según el volumen y tipo de residuo utilizado, a fin de proyectar centrales energéticas que autoabastezcan la demanda de las zonas productivas y además generen un excedente que sea incorporado para compensar las necesidades de la red eléctrica estatal”, comentó el ingeniero Exequiel Pinto Ruiz, uno de los autores del proyecto.
Explicó que estas pequeñas centrales eléctricas funcionarían en lugares específicos cercanos a los polos productivos, generando energía e incorporándola a la red eléctrica provincial, con un potencial elevado de producción y con residuos en cantidad suficiente como para garantizar su funcionamiento.
La propuesta científica está sustentada en que en la actualidad, el 7% de la demanda mundial de energía primaria es satisfecha mediante el aprovechamiento de diversas fuentes renovables de energía. Entre éstas, la biomasa es una de las más utilizadas por los países desarrollados, además de la eólica, solar, hidráulica entre otras.
Pinto Ruiz explicó que el aprovechamiento de los recursos de la biomasa vegetal cada vez adquiere mayor importancia por su potencial económico, ya que existen considerables volúmenes anuales de producción agroindustrial, cuyos subproductos poseen un elevado potencial energético aunque en muchas ocasiones se la desperdicia sin darle valor agregado alguno.
Considerando el potencial energético de estos residuos agroforestales, actualmente muchas empresas del sector agroindustrial encuentran en la biomasa un recurso valioso que les permite autoabastecerse de electricidad, calefacción, vapor y agua caliente, pudiendo inyectar en la red de distribución local el remanente de energía eléctrica generada.
Corrientes, según el Mapa de Potencial Biomásico Energético Argentino, registra un marcado superávit de biomasa residual para su eventual consumo en la generación eléctrica. “Están dadas las condiciones como para explotar la biomasa para generación energética, a lo que hay que sumar los otros beneficios directos de esta energía alternativa” destacó el investigador de la UNNE.
Se trata de un trabajo de desarrollo técnico, científico y económico que lleva adelante el Grupo de Energía Renovables (GER) de la Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura.
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