Se desarrolló una jornada por la erradicación del trabajo infantil

Organizada por el Ministerio de Trabajo de la provincia, el Municipio y la Universidad Nacional del Centro, con la participación de la Comisión Provincial por la Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI), se realizó este viernes en Tandil, una jornada de debate sobre la problemática.
Con más de un centenar de participantes, el evento giró en torno a dos temáticas importantes: el trabajo infantil doméstico y el trabajo adolescente.

Nelly Mendoza, Coordinadora de COPRETI, indicó que “esta era una deuda pendiente que teníamos con Tandil, porque si bien veníamos trabajando sobre las problemáticas de trabajo infantil con la sede local del Ministerio, nunca habíamos llegado con una jornada de debate, para la discusión y la información de los distintos actores locales”.

“Desde la creación de COPRETI en 2004, hemos tenido avances considerables en el tema. Muchos chicos se han ido incorporando al sistema educativo; hemos podido sentar a la mesa a todos los sectores y hemos podido crear a partir de ello, nuevas estrategias para combatir este flagelo”, afirmó Mendoza.

“El gobernador Scioli siempre dice que la gente tiene que tener trabajo, pero no cualquier trabajo. Sino uno decente, digno, para los adultos, que permita que los chicos no tengan que llegar al mercado laboral”, añadió.

Mendoza confesó que en realidad, no se manejan cifras concretas de trabajo infantil en la provincia de Buenos Aires. “Cuantitativamente solo contamos con una encuesta parcializada de 2006, para el área metropolitana, en el que el 6.7% de los menores entre 5 y 13 años, trabajaban. Pero insisto que son datos muy parcializados. En el interior de la provincia, como la recorremos, tenemos un termómetro de lo que está pasando, a pesar de no haber realizado una encuesta”.

El trabajo infantil doméstico, es aquel que los niños realizan en el interior del hogar y es muy difícil de detectar. “Muchos chicos reemplazan a los adultos que trabajan en las tareas domésticas o en el cuidado de los hermanos menores. Muchas veces ven postergada su propia educación”, explicó Mendoza.

“En el caso del trabajo adolescente, considerado para los chicos de 16 a 18 años, si bien está permitido por ley, tiene una regulación específica que hay que controlar de cerca y educar a los adolescentes sobre los derechos que los asisten a la hora de realizar un trabajo, porque la gran mayoría los desconoce”, sostuvo.

Por su parte, el Dr. César Sosa, responsable de la delegación Tandil del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, afirmó que “estas jornadas apuntan a concienciar a la comunidad sobre el trabajo infantil y sobre la visión del gobierno de la provincia de Buenos Aires, sobre la importancia del desarrollo temprano de las personas y que no sean obstaculizados por el trabajo prematuro. Esa es una etapa clave en la formación del individuo y por eso nuestro país adhirió a la Convención Internacional que prohíbe el trabajo por debajo de los 16 años”.

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