Los vecinos habían denunciado que gran cantidad de restos de automóviles y fierros oxidados se acumulaban en la vereda. La Guardia Urbana no encontró a los propietarios en el lugar.
La GUM no pudo encontrar a los propietarios en el lugar.
El titular de la GUM, Gustavo Franco, indicó que los vecinos del barrio habían denunciado que "la chatarra o sobrante del desarme de vehículos está ubicado en la vía pública, quedando obstruída en su totalidad la acera".
"Esto hace además que en el medio de semejante generación de basura crezcan yuyales y sea un ámbito propicio para la proliferación de alimañas", indicó Franco, además de destacar que es "un foco de inseguridad, porque era propicio para que un malviviente se esconda en el lugar y pueda sorprender a algún vecino".
El predio fue clausurado y el personal de la Guardia Urbana tuvo que dedicarse a remover los restos oxidados de vehículos que permanecían sobre la vía pública.
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