Desalojaron trabajadores de la ex planta Consommé

De madrugada y por la parte trasera de la fábrica, ingresaron los efectivos policiales que finalmente desalojaron a los trabajadores que permanecían tomando la planta láctea, ubicada en la vecina localidad de Anguil.
El ministro de Producción, Abelardo Ferrán, declaró que exigirán que se devuelva parte del aporte de Nación que había sido destinado al Consorcio de Industrias Lácteas.

El pasado martes se conoció la nueva orden de desalojo dictada por la jueza civil porteña, Isabel Benavente, al no haber acordado las partes que están en juicio por la propiedad de la planta. Ese mismo día, los empleados (al igual que la primera vez que se dictó la medida) decidieron tomar la planta para resguardar sus puestos de trabajo.

El miércoles hubo dos intentos de concretar el desalojo que fueron infructuosos y derivaron en el inicio de una causa a los obreros por "desobediencia" y "resistencia a la autoridad", dictada por la jueza civil María del carmen García, representante local del juzgado porteño.

Finalmente, en la madrugada de ayer, alrededor de las 6 según los mismos operarios, efectivos policiales ingresaron al predio mientras los trabajadores dormían en el interior y los desalojaron. Pese a que la actuación de los agentes no fue violenta, se conoció que uno de los obreros sorprendido por la sorpresiva presencia policial se alteró y se utilizó la fuerza contra él y otros dos empleados fueron retirados del lugar con precintos en las manos.

En diálogo con LA ARENA, dos empleados de la fábrica Colonia Lechera Modelo, explicaron la situación. Josefina Weigun dijo que la noche del miércoles se fue a su casa a descansar y al volver temprano a la planta, se encontró con sus compañeros en el exterior del edificio.

Por otra parte, Cristian Forray y Mauricio Balmaceda, que dormían en el interior, declararon que "el desalojo fue cerca de las 6 de la mañana y nos sacaron como delincuentes. La policía entró por detrás, no hubo violencia excepto por un par de compañeros que opusieron más resistencia y uno que se asustó un poco y recibió unos golpes; a otros dos chicos les pusieron precintos en las manos. Fue todo muy de sorpresa". Forray reconoció que la policía les permitió retirar sus pertenencias y los depositaron fuera del predio de la ex fábrica Consommé.

Expresaron contundentemente no querer trabajar con el antiguo dueño, Luis D'Espósito; quien una vez desalojada la planta láctea, ingresó a realizar un recorrido por las instalaciones. Los obreros también reconocieron que la relación con los actuales accionistas riocuartenses era "muy buena, excelente. Estaba todo dado para que se pudiera trabajar pero con este conflicto no se pudo hacer nada. La voluntad siempre estuvo de parte de ellos", afirmaron desahuciados.

Aún cerca del mediodía, tal como los periodistas pudimos comprobar, había una fuerte custodia policial en el ingreso al predio: uniformados con escudos y perros.

Gobierno.

El ministro Ferrán, que dialogó durante la mañana con Radio Noticias, lamentó la situación, pero manifestó lo mismo que en oportunidades anteriores, "el conflicto entre particulares debe solucionarse entre ellos".

En respuesta al intendente anguilense, que realizó duras declaraciones respecto a la no intervención del gobierno provincial, confirmó que "existió un pedido del intendente Delahaye de 500.000 pesos de subsidios, pero nosotros le ofrecimos créditos. No podíamos dar subsidios a una empresa por los problemas legales que arrastraba; por eso se creó el consorcio: para poner en funcionamiento la planta".

Aseguró que "el consorcio recibió tres millones de pesos para producir leche y ejecutó un millón, hoy lamentablemente el consorcio deberá devolver lo no ejecutado que son los dos millones de pesos restantes". Respondió que no había mantenido contacto con el anterior propietario (D'Espósito) después de 2008".

En su afán de explicar porqué no se mediaba en el conflicto, expresó que "este contrato de venta (entre ambas partes) se firmó en Buenos Aires, con lo que nosotros no tenemos acceso a la justicia. D'Espósito exigía el pago de dos millones de dólares adeudado por dos años de incumplimiento de contrato. Nosotros intervenimos ofreciendo créditos y acompañamiento, pero tomar posesión de la planta no, porque es un derecho privado. Damos apoyo permanente a las localidades a través del desarrollo de empresas y en situaciones como estas, se ha ayudado a través del Ministerio de Bienestar Social a las familias que tienen problemas", recalcó.

Haciendo cronología de los hechos, señaló que "(Luis) D'Espósito tenía una fábrica, tuvo problemas y cerró; está mal visto en la sociedad y ha dejado deudas con muchos productores tamberos, con lo que no va a ser fácil que pueda reactivar esa planta". Finalizó afirmando que "lamentamos este suceso".

Unilpa preocupada

La Unión Industrial de La Pampa expresó ayer "su preocupación por el cierre de la planta láctea ex-Consommé", reconoció la "incertidumbre que provoca esta situación de una industria en funcionamiento, con la consabida pérdida de fuentes laborales" y manifestó su deseo de alcanzar "una inmediata solución y la reapertura de esa planta".

En un comunicado de prensa distribuido anoche, la Comisión Directiva de Unilpa manifestó también su "inquietud por la desazón y angustia que provoca el cierre del frigorífico Carnes Pampeanas, con la pérdida de importantísimos puestos de trabajo para sus operarios" y mostró su "predisposición para efectuar los diligenciamientos necesarios para solucionar estos conflictos" empresarios.

"D'Espósito es mala palabra en Anguil"

Walter Fuentes, concejal por la UCR de Anguil y el intendente de la localidad, Héctor Delahaye; fueron muy duros en sus declaraciones con el anterior propietario de Consommé y con las autoridades del gobierno provincial, concretamente con el ministro de Producción, Abelardo Ferrán.

"La sensación es de completa indignación de toda la población anguilenses", dieron. El edil declaró que "antes de ser funcionario soy amigo de los trabajadores: tengo amigos y familiares que trabajaron cuando D' Espósito era el dueño así que estoy apoyando la medida que tomaron". Enseguida aclaró que "uno lo que apoya es la fuente de trabajo".

Este concejal de tan sólo 25 años, afirmó el daño que provoca en la pequeña localidad el cierre de una fuente de trabajo tan importante como podía ser la planta láctea. Lo afirmó declarando que "en Anguil tenemos escasas sino nulas fuentes de trabajo: el INTA provee 8 ó 10 puestos y tenemos un criadero de cerdos que nos provee otros 10 ó 12 puestos laborales y tenemos un potencial como lo es Colonia Lechera que tiene un potencial de 50 empleados trabajando a pleno;¿cómo no vamos a apoyar esta iniciativa?", sentenció.

"Lo que queremos es que mantengan su fuente laboral porque después van a caer en el municipio y no estamos en condiciones de solucionar el problema: tenemos 80 mujeres en lista y otros 120 chicos con familia esperando trabajar".

También confirmó la declaración del intendente, realizada a Radio Noticias, respecto al pedido de ayuda que habían solicitado al ministro Ferrán: cuando fuimos con el intendente Delhaye a pedirle al ministro 500.000 pesos para poder armar la cadena de leche (que son 10 camiones y con eso podía volver a funcionar la fábrica) dijo (según él, textualmente) que "a los empresarios que no sean pampeanos no les iba a dar un peso, que si queríamos, se lo entregáramos nosotros de nuestro bolsillo. El debería estar defendiendo las fuentes laborales", sentenció.

El intendente, evidentemente ofuscado, dijo que "D'Espósito en Anguil es mala palabra, cerró la fábrica le quedó debiendo a los trabajadores y 26 empleados quedaron sin trabajo".

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