Desalojaron a más de mil personas

Intensa fue la actividad realizada por los inspectores de Calidad de Vida de la Municipalidad de la Capital en los controles llevados a cabo en los diferentes barrios de la ciudad.
Es así que se detectó la realización de siete fiestas privadas, las cuales fueron desalojadas por los inspectores, quienes contaron con la colaboración de los efectivos de la División de Prevención y Lucha contra el Alcoholismo de la Policía de la Provincia.

Una de las fiestas fue detectada en el barrio Borges y participaban de la misma unas 150 personas. En tanto, en el barrio Juan Díaz de Solís se efectuaba otra reunión con unas 100 personas. Por su parte, en el barrio El Vinalar se detectó una fiesta con la presencia de unas 100 personas.

En el barrio Coesa se llevaba a cabo una fiesta con 150 personas. Esa misma cantidad de asistentes tenía una fiesta en el barrio Huaico Hondo. A su vez en el barrio Almirante Brown se registró una fiesta clandestina con la participación de unas 50 personas.

Mientras que la más grande de estas reuniones privadas se registró en el barrio Ejército Argentino, donde se encontraban participando de la misma unas 400 personas. En la misma se registraron serios incidentes al momento del desalojo, por lo que los efectivos presentes tuvieron que solicitar refuerzos al Comando Sur y a las seccionales cercanas a este complejo habitacional.

Algunos de los asistentes, debido al estado de ebriedad en que se encontraban, se enfrentaron con la Policía, por lo cual se registraron detenidos. En todas las fiestas que fueron desalojadas, de acuerdo a lo informado por los inspectores de Calidad de Vida, un gran porcentaje de los asistentes eran menores de edad. Asimismo en todas se constató el expendio y consumo de bebidas alcohólicas.

Por otro lado, durante los controles los inspectores municipales procedieron a labrar un acta de infracción en una despensa del barrio Ejército Argentino por venta de bebidas alcohólicas a menores. En tanto que también se labraron dos actas por ruidos molestos, por denuncias de los vecinos. Una en el barrio Parque y otra en un pub. En ambos casos fueron altos los decibeles registrados a través de los decibelímetros con los que cuenta la Dirección de Calidad de Vida.

Estos controles se realizan en todo el ejido municipal, con el firme objetivo de se cumplan las ordenanzas en vigencia y para mantener el orden público.

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