Desafíos y señales en el primer año de gobierno

Mientras que en el plano local Baratti busca profundizar el modelo a partir de la planificación, en el provincial Weretilneck apuesta por un cambio estructural del funcionamiento del Estado
Profundizar el modelo municipal iniciado en los dos mandatos de Alberto Weretilneck con una fuerte apuesta a la planificación estratégica fue el eje central del discurso del intendente Abel Baratti en la apertura del período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante.

Pero además de poner su sello distintivo en pensar hacia el desarrollo y crecimiento futuro de la ciudad, el jefe comunal también se mostró con prudencia al momento de hacer anuncios de obras públicas. Fiel a su estilo cauteloso, supeditó todos los proyectos locales al devenir de la economía nacional y mundial. Y es por eso que el plan de asfalto que comprometió todavía no se puede cuantificar porque sostuvo que estará atado a la situación financiera de la comuna.

De hecho, el desafío más importante que se planteó a nivel infraestructura es conseguir, con el respaldo del Ejecutivo rionegrino, el financiamiento nacional para construir un sistema de desagüe pluvial que solucione los graves inconvenientes que se producen en la zona norte cipoleña cuando llueve.

Será clave para Baratti que esta iniciativa llegue a buen puerto tanto por lo prioritario para la comunidad del proyecto como para demostrar la capacidad de gestión de su gobierno, tomando en cuenta que existe una sintonía política con Provincia y con Nación. También se conoció que se reanudaron las acciones para solicitar los fondos para la puesta en funcionamiento de una nueva planta de tratamiento de agua potable. La concreción de esta propuesta sería otro de los logros que lo podrán llevar por un camino virtuoso.

Las nuevas funciones

Quizás porque todavía falta un tiempo para la puesta en marcha aunque ya se está trabajando, el mensaje de Baratti no ahondó en lo que será una de las responsabilidades más grandes que tendrá la comuna en el segundo semestre del año: hacerse cargo de la logística y la operatividad en Educación, Salud y Seguridad.

Y principalmente en Educación, que es el área en la que más se ha avanzado en toda la provincia. En unos meses, la Municipalidad deberá ser la responsable del mantenimiento de los establecimientos, los comedores y el transporte escolar. Allí estará uno de los desafíos más importantes, si no el más, que tendrá el Ejecutivo local. En este sentido es que tendrá que tener aceitados los mecanismos para no fallar en la prestación, que permitirá al gobierno provincial optimizar recursos y mejorar el servicio.

En el debe, y seguramente ligado a esta postura de cautela en el manejo de los fondos, Baratti no mencionó si se concluirá con el Centro de Espectáculos, una obra que le cambiará la cara definitivamente a uno de los ingresos de la ciudad y que permitirá reunir allí a todo el quehacer cultural de la región. Se sabe que se necesitan varios millones de pesos para terminar, pero todavía no existe una definición a ciencia cierta de cuándo estará lista.

El nuevo rol del Estado

A diferencia de la continuidad en el plano local, en la Legislatura provincial el mensaje de Weretilneck apuntó a un giro de 180 grados en el funcionamiento del Estado provincial, del que aseguró que estaría en quiebra si se tratara de una empresa.

Remarcó que Río Negro tendrá un rol activo en la actividad hidrocarburífera y minera con el objetivo de aumentar los ingresos. Dijo que el control a las empresas será fundamental para incrementar los recursos porque denunció que en la actualidad es totalmente ineficiente y casi inexistente la forma en la que se inspecciona la producción de las firmas. También se comprometió a poner más énfasis en verificar el funcionamiento de los casinos.

Como era de esperar, insistió en la gran cantidad de empleados públicos que tiene el Estado, aspecto que complica significativamente la situación económica.

Otro de los aspectos para remarcar del discurso del gobernador fue la necesidad de mejorar la labor de las empresas del Estado, hoy muy cuestionadas por la comunidad.

Objetivos

En cuanto a lo que transcurrió de su mandato, el cipoleño valoró tres hechos: un comienzo de clases con normalidad sin paro, pese a que aún no hubo acuerdo salarial con el gremio docente Unter; el inicio de la temporada de cosecha frutícola sin conflictos y generar las condiciones para que Bariloche esté preparada para su reactivación turística tras la grave crisis provocada por las cenizas que trajo la erupción del complejo volcánico Cordón Caulle.

El gobernador habló de objetivos cumplidos y está bien que así sea. Los tres fueron logros muy importantes y demostraron una gran capacidad de gestión de su gobierno.

Ahora, y de la misma forma que había anticipado que sería la última vez que detallaría cómo recibió la provincia, será el tiempo de empezar a sentar las bases para solucionar los problemas estructurales que tiene la provincia, en todas y cada unas de sus áreas, que fue para lo que la ciudadanía rionegrina votó al Frente para la Victoria. Es cierto que, por ejemplo, en materia de seguridad se requiere de procesos que demandarán incluso años para recuperar una buena imagen de la sociedad, pero lo significativo será mostrar señales de que se está en el camino correcto. Por el momento, las señales están, pero el nuevo gobierno tiene que tener bien claro que no deberá distraerse ni un segundo de esa línea, porque las consecuencias pueden ser la pérdida de la legitimidad social con la que cuenta hoy.

Comentá la nota